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martes, 24 de enero de 2017

Sotto Voce, Yolanda Quiralte





Sotto Voce, Yolanda Quiralte 

Editorial: HQN / 15 diciembre 2016 ISBN: 9788468791555  Papel: 3,90 € Páginas: 252
Editorial: HQÑ / 15 diciembre 2016 ISBN: 9788468790046 Ebook: 2,99 € Páginas: 252
Género: Contemporáneo
Serie: Independiente



Hay besos que pueden cantarse a Sotto Voce.
Pablo Castellanos pensó que nada más podía salirle mal cuando la loca con gripe a la que había ayudado, atendido y recogido en el avión desapareció de su casa de Roma sin haberle dado las gracias. Por si fuera poco, le habían anulado la audición de su vida con el agente más famoso del mundo de la lírica.
A Marina las cosas tampoco le iban demasiado bien. Una gripe, un desconocido desnudo, un secuestro del que había escapado y varios días en la inopia en un misterioso piso de Roma habían conseguido que regresara a Valencia confundida y desconfiada.
Y en medio de todo esto… mucha mistela, óperas, una secretaria divertida, un genio de la lírica reconvertido en el mejor mánager del mundo y una niña pequeña con Síndrome de Down.








CONTIENE SPOILERS

Marina acude a Roma a una reunión de trabajo. Pero se pone tan enferma que no solo no acude a la reunión, sino que no recuerda nada de los cinco últimos días. De hecho anda tan desorientada que piensa que la han secuestrado y huye de la casa en la que se encuentra.
A Pablo todo parece irle mal, tiene que cuidar de una desconocida con una gripe de caballo, la ayudante de un importantísimo agente que podría contratarle no acude a la entrevista que tenía… un desastre.
Cuando Marina y Pablo coinciden en Valencia un tiempo después, no es precisamente atracción lo que sienten.

Me gusta la ópera y me gusta que el libro trate, aunque sea por encima, el tema. No está mal encontrar una hermosa historia de amor que transcurre en ese mundo. El amor en esta ocasión tarda un poquito en llegar, pero cuando lo hace es poco a poco y de una forma bonita.

Los protagonistas del libro están bien descritos y sus caracteres bien perfilados, pero me ha costado conectar con ellos al principio. Después todo ha ido sobre ruedas y he disfrutado más con lo que se sucede.

Pablo me pareció un poco inmaduro al inicio de la novela. Tenía una actitud que así me hizo pensar. Pero poco a poco va “madurando” y es un personaje que me ha gustado mucho. Es cariñoso, amable. A pesar del talento que tiene no es nada presuntuoso, al contrario, parece un personaje de lo más mundano. Me gustó la forma de actuar con Marina y sus sentimientos hacia ella. Es un personaje al que se le coge cariño.

Marina me ha desesperado un poco. Entiendo que tenga inseguridades, sobre todo en el plano afectivo. Pero el comportamiento con Pablo de verdad que no lo entendí y sigo sin entenderlo. El enfado que tiene y lo que le dura no ha dejado de asombrarme ¡Si tenía que estar besando el suelo que pisa!

Los personajes secundarios me han encantado y creo que, en más de una ocasión, logran quitar bastante protagonismo a nuestros protas. De todos ellos destacaría a:
Alma, hija de Marina. Una niña encantadora de 5 años, con síndrome de Down y que en varias ocasiones demuestra tener más sentido común que los adultos.
Azucena, la divertidísima y simpatiquísima compañera de trabajo de Marina. Me ha gustado lo resalada que es.
Tom, jefe de Marina y que es como el padre que nunca ha tenido. Me encanta su relación con la pequeña Alma.
Diego, hermano de Pablo. Un personaje que describiría como raro y no por sus métodos, sino por eso de las percepciones que tiene y como actúa. Eso no quiere decir que no me haya gustado, al revés, me ha encantado. Uno de mis preferidos.

En definitiva, y a modo de resumen, decir que Sotto voce es un libro entretenido y romántico con el que podrás disfrutar de un rato relajado de lectura.

Valoración: 6 

Cris/Keke
Enero 2017 


domingo, 25 de diciembre de 2016

El rincón del escritor: Yolanda Quiralte nos presenta Sotto Voce

Hay besos que pueden cantarse a Sotto Voce.
Pablo Castellanos pensó que nada más podía salirle mal cuando la loca con gripe a la que había ayudado, atendido y recogido en el avión desapareció de su casa de Roma sin haberle dado las gracias. Por si fuera poco, le habían anulado la audición de su vida con el agente más famoso del mundo de la lírica.
A Marina las cosas tampoco le iban demasiado bien. Una gripe, un desconocido desnudo, un secuestro del que había escapado y varios días en la inopia en un misterioso piso de Roma habían conseguido que regresara a Valencia confundida y desconfiada.
Y en medio de todo esto… mucha mistela, óperas, una secretaria divertida, un genio de la lírica reconvertido en el mejor mánager del mundo y una niña pequeña con Síndrome de Down.






Ficha del libro




Los personajes nos hablan de la novela:

Me llamo Pablo Castellanos  y soy el protagonista masculino de SOTTO VOCE. De todos los personajes con los que Yolanda ha trabajado, soy quizá el más inseguro, aunque antes muero que lo admito. Soy un cantante lírico de treinta años, valenciano, que llevo mucho tiempo trabajando para conseguir mi gran sueño: una audición con Tom Soler, el mayor barítono de su tiempo convertido ahora en un prestigioso representante de músicos. Pero… justo cuando estoy a punto de conseguirlo, aparece una mujer en mi vida que me hará replantearme todos mis deseos.

No puedo resistir los ojos verdes de Marina. Me perturban, atraen, molestan y excitan a partes iguales. Desde el primer instante, Marina resulta todo un desafío para mi. No puedo comprender por qué siento la necesidad de estar cerda de ella a pesar de que me cae tan mal. O… eso quiero creer, porque en realidad, jamás, en toda mi vida, he sentido algo similar por nadie. 


El calor de la churrería Santa Catalina me invade. Llevo varias noches sin dormir, cobijado en el aeropuerto de París, ciudad, donde he estado cantando junto a Tom. Estoy entumecido, quizás algo triste y hasta melancólico. Demasiados días sin verla, demasiado tiempo sin besarla, tocarla e incluso demasiado tiempo sin discutir con ella. Tanto, que hasta percibo su perfume ahora mismo…

—¡Pablo, Tom! ¿Cuándo habéis llegado?

Maldita sea, no había sido solo una percepción…


***

Soy Marina y no lo he tenido fácil en la vida. Pasé mi niñez en una residencia para menores donde Tom Soler me descubrió. El amor por la música nos unió, fue algo similar a un flechazo. Él, un hombre solitario apasionado de su trabajo, yo, una niñita que amaba tocar el piano. Una beca patrocinada por Tom, mil conciertos por el mundo y la oportunidad de ser felices…hasta que llegó Alma. Ese es el punto de incisión en mi vida, la llegada de mi hija. Una niña muy especial que hará que los lectores se enamoren de ella porque Alma lo cambia todo. A su abuelito, Tom, a mí como mamá y a todo el mundo que nos rodea…

Pablo Castellanos es imbécil. Lo tengo clarísimo desde el primer instante en que puso sus ojos color caoba sobre mí. Menudo incordio de persona. Si por mí hubiera sido, jamás habría formado parte de la agencia, pero Tom dice que es bueno, que es un gran cantante lírico y que llegará a ser el mejor barítono de su época. Por eso le aguanto. Porque no tengo más remedio. Por eso y nada más. Desde luego nada tiene que ver el hecho de que me vuelva loca solo con mirarle, ni estos impulsos de trastornada que solo me susurran que le bese. ¿Su peor rasgo? Sin duda la forma en que me mira. Si sigue haciéndolo de ese modo tan irreverente, es más que probable que… me lance en sus brazos. ¿Veis? ¡Si es que no lo puedo soportar!

Pablo no debería estar metiéndose con Piolín, ¡es un gran coche! ¿Qué le importará a él que tenga treinta y pico años y que no arranque a la primera? Juro que si vuelve a llamarle “pollo”, yo misma le atropello… ¿o le beso? Porque así, cabreado bajo la lluvia mientras intenta encontrar la avería que no nos deja arrancar… No, mejor le atropello… a besos. ¡Ay! ¡¡Pensamientos destructores, fuera!!



Una escena para abrir el apetito:

—¿Estás segura de que va a arrancar con esta humedad? Tu pollo debe tener al menos treinta años.
—Treinta y dos para ser exactos —apuntó metiendo la llave en la ranura—. Es de los últimos que se fabricaron, lo compré de segunda mano hace unos ocho o nueve, cuando me saqué el carnet de conducir. ¿No es ideal mi Piolín?
—Ya te digo —musitó intentando acomodar sus largas piernas en el reducido espacio—. Esto es diminuto. No sé dónde poner los brazos.
Pablo estaba enredado consigo mismo en una especie de ocho, lo que consiguió hacer reír a Marina.
—Dime dónde vives.
—Me llevaste a casa el otro día. Tienes mala memoria.
—Sí, pero te dejé en la zona de Cánovas, no en tu casa. Si quieres te suelto en medio de la calle. Mira cómo llueve —sonrió, irónica.
Pablo suspiró, cosa que hizo que Marina pensara durante un micro segundo que estaba guapo cuando lo hacía.
—Calle Ciscar. Ya te voy diciendo —dijo—. ¿Qué, no arranca?
Empezaba a encontrar entretenido fastidiarla.
A Marina le habría gustado darle un bofetón en toda la cara por el tono impertinente, pero concentró su atención en Piolín. Nunca la había dejado tirada, no iba a ser tan traidor como para hacerlo justo cuando él estaba dentro.
—Es por la humedad —sentenció—. A veces le pasa. Nada que el estárter no pueda solucionar —explicó tirando de él. El coche se puso en marcha enseguida.
—Vaya, había olvidado lo que es tecnología punta —murmuró Pablo riendo entre dientes.
Marina le miró de reojo. No se lo estaba poniendo nada fácil para disculparse por lo de la reunión de la mañana. Cada vez tenía más claro que eran incompatibles del todo y en todo, pero al menos debía intentarlo por el bien de la agencia.
—¿Qué tal ha ido el ensayo? —se lanzó intentando ser amable.
Él pensó que definitivamente era tonta de remate. ¿Qué tal el ensayo? ¿Cómo le preguntaba por eso cuando había estado allí y había visto que el pianista le había parado cada fraseo?
«Muy bien, no te jode».
—¡Eh, «guapo», solo intentaba mantener una conversación agradable!
«Mierda». O dejaba de pensar en voz alta o iba a volverse loco. Decidió actuar con sorna.
—¿Así que te parezco «guapo»?
¿Era idea de Marina o aquello era una conversación de sapos?
—Para nada. Solo es una coletilla. No seas creído.
—Nunca he sido creído. ¿Qué te hace pensar eso, «guapa»?

Un rayo láser verde le calcinó. ¿Cómo podía mirarle de esa forma?



Desde LecturAdictiva damos las gracias a Yolanda Quiralte por la presentación.





jueves, 1 de septiembre de 2016

Lluvia, Yolanda Quiralte

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Lluvia, Yolanda Quiralte

Editorial: HQÑ / 21 julio 2016 ISBN:  9788468786742 Ebook: 2,99 € Páginas: 274
Género: Histórico
Serie: 2º Quintana (se pueden leer de manera independiente)

¿Puede un alma sentirse vacía teniéndolo todo? La de Óscar sí, hasta el día que llegó la lluvia...
Desde el mismo instante en que la protegió entre sus brazos aquella noche de tormenta, Óscar Quintana supo que nada en su vida volvería a ser igual.
Doce años más tarde, su última conquista, la despechada Martina La Vall, urdirá una mentira cruel que envolverá la vida de Quintana durante cinco largos años, hasta que por un brete del destino la verdad salga a la luz y Óscar decida regresar a su hogar, donde todo sigue igual.
Todo excepto ella, Lluvia; aquel diminuto ser que encontró abandonado en el jardín de la mansión Quintana y al que aprendió a amar en silencio. Solo que Lluvia ya no es una niña...
Una historia de amor ambientada en el siglo XIX, donde los secretos, las venganzas, la traición y la pasión conjurarán su magia para que Óscar Quintana encuentre lo que más ansía: el amor de su vida.


NOTA: publicado anteriormente como Lluvia sobre el corazón



Lluvia es la reedición de la primera novela publicada por Yolanda Quiralte bajo el título de Lluvia sobre el corazón. Una historia que se desarrolla en el siglo XIX, con todos los ingredientes de las novelas anglosajonas sobre la época victoriana pero ambientada en España.

En ella podremos conocer la historia de Oscar Quintana, un libertino hastiado de las mujeres, el cual lo único que ansía es encontrar el amor verdadero tal como es el de sus padres. Pero su última amante urde un plan para hacerle volver a sus brazos y así conseguir el estatus social y al hombre que tanto anhela. Todo ello hará que los acontecimientos se pongan en contra de Oscar, haciéndole padecer los peores años de su vida, flagelándose por el dolor causado a su familia. Todo es tristeza a su alrededor, excepto aquellos pequeños momentos en los que una niña llamada Lluvia acude a su mente.

Victoria fue un soplo de aire fresco para la familia Quintana. Aquella noche lluviosa en la que fue rescatada, un lazo se forjó para siempre entre dos seres. Ella, una niña traviesa, dulce y libre siempre era capaz de sacar una sonrisa al primogénito de los Quintana. Cuando Oscar se marchó, nada fue igual para ella y unos años más adelante un odio repentino inundó su corazón. 

El personaje de Oscar me ha gustado mucho, es un hombre de honor hasta que su mundo se vuelve patas arriba y la amargura lo convierte en un ser vengativo y malvado con quien le ha hecho daño. En cambio cuando se trata de una criatura indefensa y diminuta, toda la ternura y protección que le caracteriza se vislumbra. Es un hombre que lo pasa realmente mal, que sufre y llora, pero que gracias a Alejandra  y a los Quintana, conseguirá superar todos sus males… aunque le cueste negarlo y su honor le frene la cura más efectiva será el amor. 

Lluvia es todo un personaje, fuerte y resuelta, hermosa hasta cortar el aliento para cierta persona. Pero en su corazón un odio comenzó a crecer años atrás y eso ha impedido que sea feliz. Ese sentimiento cegó el amor profundo que sentía y será una tarea ardua el que vuelva a latir con fuerza y alegría. 

Uno de los personajes secundarios que más me ha gustado es Alejandra, una niña que con su inocencia y paciencia consigue calmar la conciencia y el corazón del protagonista. Es un aliento de aire fresco para un historia llena de secretos y dolor. Un puente para unir a dos seres perdidos en el rencor y la tristeza.

Una historia en el que los malentendidos dan pie a tomar decisiones erróneas. Donde los secretos son ocultados para proteger, aunque a veces eso signifique llevar una carga muy pesada en el alma que te impida encontrar la felicidad. 

Con un lenguaje fluido y sencillo, una trama llena de secretos y malentendidos, un amor para toda la vida… Yolanda Quiralte ha sabido enganchar al lector, hacerlo partícipe de una historia contada en tercera persona sabiendo de ante mano lo que ocultan los personajes y provocando el deseo de avanzar y descubrir el desenlace. 

Valoración: 6

Martika
Agosto 2016

miércoles, 20 de abril de 2016

Firma "Mauro, yo soy tu madre" de Yolanda Quiralte, Valencia


El jueves 21 de abril desde las 17:30h hasta cierre en Caseta Librería Primado de la Feria del Libro de Valencia

Ficha del libro

domingo, 14 de febrero de 2016

El rincón del escritor: Yolanda Quiralte presenta Mauro, Yo soy tu madre

¿Puede un accidente casero cambiarle la vida a un ser maduro, cabal y emancipado? Puede. Y es que la vida de Mauro Álvarez Toledo no es la misma desde que se partió el escroto y los codornizos en la bañera por culpa del Gel de Coco Paraíso Tropical.
Vuelve el personaje más gamberro de la literatura romántica y esta vez no lo hace solo; su madre, la Pichóloga, Chucky, los cafres de sus amigos, Madame Puri Parra, Juan Claudio, el Rey y por supuesto, Chuso le acompañan en una desternillante novela con la que no podrás dejar de sentir. Prometido.

Ficha del libro




Mauro Álvarez Toledo nos habla de la novela:

Queridas mías:

Os amo a todas. Es importante que lo sepáis porque de esta premisa va a depender vuestro futuro más inmediato: caer rendidas a mi pies. 
Sé que todas me conocéis ya, pero para las féminas que aún no hayáis tenido el gustirrinín, paso a describirme. A Dios pongo por testigo que toda la retahíla de palabras que viene a continuación es verdad, la pura y real verdad.
Me llamo MAURO ÁLVAREZ TOLEDO. Quedaos con el nombre porque no lo vais a olvidar. Tengo treinta y cinco años, profesor de historia y soy un ser maduro, cabal y emancipado. ¿Qué quiere decir eso? Pues que poseo un pisito de soltero donde me pasan las cosas más terribles que le pueden suceder a un hombretón como yo. Os explico: el microondas explota, hacer macarrones y demás comidas sofisticadas es tan complejo como ciertas posturas del Kamasutra, demasiado sobrevalorado según mi criterio, la bañera junto al Gel de Coco Paraíso Tropical confabulan contra mí y hacen que me rompa las pelotas mientras tomo una ducha. Para rematar males, tengo una vecina tetona que no cree en mi palabra cuando le digo que yo, de gatillazos, nada. Por si todo esto fuera poco, mi madre que es una beata sin remedio, me hizo contratar a «su chico de la limpieza» que no es otro que Chuso. Un descerebrado excéntrico, marica loca con plumas y a lo loco, que ha desmontado mi vida, estrellado al Rey (mi coche) y que además se ha convertido, por derecho propio, en uno de mis mejores amigos. Si a esto le sumas unos pijos, una disco de ambiente, a Palomo, las drag queens, un poli que se llama Juan Claudio, a la pitonisa Madame Puri Parra, y una Pichóloga que me nubla los sesos, revisa los cojones y roba el corazón… el resultado batido y revuelto… ¡SOY YO! 

Como todo esto era muy extraño y digno de ser contado, «La Quiralte» decidió escribir una novela sobre mí. No intentéis buscarla porque está más que agotada y pendiente de una nueva edición, pero lo que sí hemos decidido es sacar la segunda parte de mis aventuras. 
¡¡¡Qué sí!!! Podréis leerla aunque no tengáis la primera porque juntos, la escritora y yo, hemos realizado un resumen donde os ponemos al tanto de todo lo acaecido hasta el momento en que… ME ENAMORÉ.

SÍ, FLIPAD como si hubierais comido setas alucinógenas: YO ENAMORADO. Y mucho, qué conste. 

El objeto de mis amores, no es otro que Marta Requejo, de profesión uróloga, aunque a ella le pone mucho más que la llame Pichóloga, idiosincrasias de las mujeres. 

Martita es rubia como el sol de primavera, y los reflejos que su ondulado cabello emiten son tan hermosos como un atardecer en un campo de trigo. 

Sí, tengo que admitirlo, cuando se trata de describir a mi Picho, me poseen determinados poetas. Es así, qué le voy a hacer. Últimamente viene mucho a verme Antonio Gala, aunque hay que tener cuidado con él porque si le dejo invadirme demasiado, corro el riesgo de convertirme en un moñas.

Como os decía, Marta es sublime, tiene un genio de mil demonios y aún no sé qué va a pasar entre nosotros, solo puedo aseguraros que me pone como un ñu de la pradera, en celo, claro está. 

Los Requejo son una familia de «tocapelotas» compuesta por Chucky, el padre, la madre que aún no tengo el alivio de conocer, Aurora, una adolescente fastidiosa que para desgracia mía es una de mis alumnas, y Felipe, el hermano buenorro que hace que me sienta gay cada vez que lo veo. Para suerte mía, él no se enamora de mí, si no de Chuso, el ser galáctico que limpia mi casa.

Y hasta aquí puedo contar porque todo lo que suceda a partir de ahora… lo descubriréis muy pronto en…: MAURO, YO SOY TU MADRE.


Os dejo con un pequeño adelanto del primer capítulo para que vayáis abriendo esa boquita de frambuesa que me vuelve tarambana. ¡¡Os quiero!!



Una escena que abra el apetito:

La vida como ser enamorado y cabal es lo mejor del mundo. Tengo chica, una cojonuda. Tan guapa como las de James Bond, por eso he cambiado el timbre de mi teléfono. Ya no tengo el de Misión Imposible, ahora cuando mi Pichóloga llama, suena la banda sonora de 007, porque eso es lo que soy, un espía del amor al servicio de su Majestad Pichóloga. Eso sí, sigo siendo cojonudo, pero el terror de una sola nena.

«Tananana nana nanananana, tananana nanana nanananana, tana nananana tana nananana, tana tanananana…»

—Álvarez, Mauro Álvarez con el aparato en marcha, preciosa.
—¿Es esta la educación que te ha enseñado tu madre? Ay Mauro, de verdad cada vez estás más desorientado.

Mierda, mi madre. No sé por qué narices nunca miro el puñetero número antes de descolgar. Siempre me pasa igual.

—Era una broma mamá, —soy un genio de las excusas rápidas e infalibles— ¿Cómo estás?

—Muy preocupada por ti, hijo mío. Me ha dicho Juana Picaña que te vio el otro día con una chica. 
¿Es de buena familia? ¿Es para la que tienes preparada el aparato? ¿De dónde sale? ¿Quiere casarse? A ver Mauro que tú eres muy tonto y te dejas llevar por cualquiera. No quiero ni pensar en la lagarta esa que se ha propuesto cazarte. Dime tú, un profesor de historia, con plaza fija, de buena familia, guapo, cristiano. Un partido inmejorable. ¿Estás seguro de que te quiere? ¿Por qué ibais agarrados de la mano el otro día por el parque que está enfrente de la biblioteca? ¿Usas preservativos de esos? Mira que te puede pegar cualquier cosa. Lo mejor la castidad, ya lo dice la Santa Madre Iglesia ¿Se sabe el Credo? ¿Te ha dicho…


PI PI PI PI PI PI PI PI



Desde LecturAdictiva damos las gracias a Yolanda Quiralte por la presentación.

sábado, 6 de febrero de 2016

Mauro, yo soy tu madre, Yolanda Quiralte

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Mauro, yo soy tu madre, Yolanda Quiralte


Editorial: Zafiro / 25 octubre 2016                       ISBN: 9788408161394  Ebook: 4,99€ 
Páginas: 500
Editorial: Ediciones Intrépidas / 12 febrero 2016 ISBN: 9788494499913 Papel: 16,95€
Páginas: 350
Género: Contemporáneo
Serie: 2º Mauro

¿Puede un accidente casero cambiarle la vida a un ser maduro, cabal y emancipado? Puede. Y es que la vida de Mauro Álvarez Toledo no es la misma desde que se partió el escroto y los codornizos en la bañera por culpa del Gel de Coco Paraíso Tropical.
Vuelve el personaje más gamberro de la literatura romántica y esta vez no lo hace solo; su madre, la Pichóloga, Chucky, los cafres de sus amigos, Madame Puri Parra, Juan Claudio, el Rey y por supuesto, Chuso le acompañan en una desternillante novela con la que no podrás dejar de sentir. 

Prometido.



Nota: La edición digital contiene la serie completa de Mauro.

viernes, 29 de enero de 2016

Entrevista: Yolanda Quiralte




Yolanda Quiralte compagina su profesión de especialista en pedagogía terapéutica y logopedia
con su gran aficción: la escritura. Colaboradora de la web Pecados Capitales como Lady Ira.¿Dónde está la luna? (2007) supuso su primera incursión en el mundo literario, donde ya había realizado algunos esbozos colaborando en diversas publicaciones locales. Le siguió Lluvia sobre el corazón (2011). Su novela Adoro a Mauro ha sido nominada a diversos premios desde su publicación y vuelve al ataque con la segunda parte: Mauro yo soy tu madre. Ha colaborado en varias antologías, escrito relatos y publicado con la editorial Harlequin con sus novelas Mi secreto y Cotton Bride.





• Descríbete a ti misma como lo harías con un personaje de tu novela.
Bruja de nacimiento, siempre supe que lo mejor que podía hacer era escribir. Al principio solo eran hechizos, poemas entrelazados y algún que otro sueño. Con el tiempo, y gracias a que la vida sabe darme los tortazos necesarios para que espabile, mis pequeñas pociones fueron convirtiéndose en novelas. 
Me gusta compaginarlas con la escuela de magia donde trabajo, un colegio de educación especial, donde día a día disfruto como una enana y aunque me juro y perjuro a mí misma que alguna vez me tomaré un año sabático para dedicarme solo a los libros, al final, siempre puede más la necesidad de ver a esos pequeños magos que tanto me enseñan. Es por eso, que tras casi veinte años dedicada a la docencia, sigo compaginando mis dos grandes pasiones con permiso de mi familia y mis dos gatos, a los que soy extremadamente alérgica. Sí, las brujas tenemos esas contradicciones. 
Me gustan las terapias alternativas, el reiki, los minerales y los viajes astrales que realizo cada vez que escribo una novela histórica romántica. Ya van tres: LLUVIA SOBRE EL CORAZÓN, publicada por La Máquina China y en proceso de revisión para ser publicada por otra editorial, MI SECRETO y COTTON BRIDE, publicadas ambas por Harper Collins (Harlequin).
Para trabajar la gamberra que habita en mí, me gusta escribir comedias románticas. De ahí surgió ADORO A MAURO, su SECUELA, de la que en breve tendréis noticias y OTRA NOVELA de la que no puedo decir nada todavía.
En la actualidad, trabajo en un proyecto muy especial para mí. Estoy rodeada de fotos, cartas de amor y cientos de recuerdos.
Desde hace un par de años, he vestido el traje de Lady Ira, un atuendo hecho a medida que ahora cuelgo por algo más sexy. Os aseguro que tengo la varita mágica puesta en órbita, decidida a mutar en Lady Lujuria, en PECADOS CAPITALES. 


• ¿Por qué decidiste escribir romántica? 
Escribo romántica por la firme creencia que habita en mí: el amor es la fuerza más poderosa del Universo. Además, ¿¿quién quiere finales tristes?? 


• ¿Eres escritora de brújula o mapa? 
Ese es el gran dilema. Lo cierto es que combino las dos modalidades. Cuando escribo comedia, a pesar de que mido los capítulos y los impulsos para que la historia sea coherente y las risas no decaigan, me dejo llevar mucho más que cuando escribo novela histórica romántica. En estas últimas, sí que maquino hasta la última escena y lo intento controlar todo más para que no hayan gazapos que se carguen la novela.


• ¿Cuánto tiempo aproximadamente tardas en escribir una historia?
Ah, aquí yo no mando, lo hace la propia novela. No soy capaz de daros un tiempo, porque podría deciros que las históricas son más complejas, pero se me desmonta la teoría cuando pienso que en escribir la secuela de Mauro, he tardado dos años enteros. No es fácil baremar el tiempo. Cada libro tiene sus momentos, sus tiempos y sus necesidades y escribir a contrarreloj, no es bueno. Soy de las que cocinan a fuego lento.

• ¿En quién te inspiras a la hora de crear tus personajes?
Te mentiría como una bellaca si te dijese que no observo mi entorno jajaja. ¡¡Lo hago y algunas veces con alevosía!! Bromas aparte, los personajes surgen, y sí, quizás se impregnan de algunas manías o peculiaridades de conocidos, pero casi siempre son únicos. Poco a poco, a medida que vas montando la trama de la novela, van impregnándose de alma, y eso los hace irrepetibles.

• ¿Qué es lo más divertido que te ha pasado en tu faceta como escritora? 
Imagina todas las burradas divertidas que me han podido pasar siendo la autora de Mauro, jajaja, pero voy a contaros la última:
Este verano, publiqué una novela muy cortita, Gäelle, con la editorial Unaria, una editorial de mi ciudad que realiza libros muy cucos y cuidados. Bien, tanto Gäelle, como los otros libros de la colección CastellónEROS, van presentados en unas bolsitas transparentes de seda. Todo muy sugerente puesto que se trata de erótica. En una de las presentaciones, un padre y su hija de unos ocho años se plantan delante del expositor donde estaban los libritos y la niña le dice a su padre:
-Qué bonitos, papá.
La editora y yo les miramos con carusa porque no podíamos dejar que ese hombre le comprara erótica a la niña y Amelia Díaz, la editora, le dijo muy amablemente:
-Son bonitos, ¿verdad? Pero son erótica-concluyó mirando al padre con cara de... "NO SON APTOS PARA ELLA".
A lo que el padre soltó:
-¡¡Cariño, lo que estudias en el colegio en vez de religión!!

Amelia y yo todavía estamos ojipláticas jajajaja.



Podéis obtener más información acerca de ella y sus libros pinchando aquí.



Desde LecturAdictiva queremos dar las gracias a la autora por esta entrevista.

miércoles, 15 de abril de 2015

Gaëlle, Yolanda Quiralte



Gaëlle, Yolanda Quiralte

Editorial: Unaria / Abril 2015 ISBN:  9788494385025 Papel: 5,00€ Páginas: 56
Género: Relato, Erótico
Serie: Independiente

Portada de una nueva ilusión. Publicada por Unaria Ediciones, Gaëlle cuenta la erótica lucha de una joven en medio de la contienda. París está a punto de ser liberado en 1945, cuando Gaëlle descubre gracias a las notas de un perfume, quién se esconde detrás de esos pasos que la siguen hasta el archivo.


Una sensual historia envuelta en seda...

domingo, 22 de marzo de 2015

El rincón del escritor: Yolanda Quiralte nos presenta Cotton Bride

Ficha del libro

El amor no hace distinción entre razas... Luscinda O'Malley llega a Mathair, la rica hacienda sureña perteneciente a la familia de su difunto marido, fiel a la promesa que le hizo de cuidar de su madre si algo le sucediera. Pero nada podría haber preparado a aquella joven, educada en las progresistas ideas del norte del país y firme defensora de la igualdad entre todos los hombres, para lo que iba a encontrar en la casa de sus suegros: el aberrante abuso del blanco sobre el negro. Tampoco estaba preparada para descubrir el verdadero amor precisamente en un hombre de otra raza, Daniel, el panadero de la hacienda. Cotton Bride es la historia de un lazo invisible, del orgullo y la fortaleza individuales, de un amor que va más allá del color de la piel, pero también es una historia que rezuma la magia de la repostería preparada con ternura. 
Bon appétit! 









Los personajes nos hablan de la novela:

DANIEL JOHNSON

«Si pudiera por un segundo dejar de mirar el puente de madera blanca que separa nuestros dos mundos, quizás fuera capaz de olvidar todo lo que siento por Luscinda. Dios sabe que lo he intentado cientos de veces, pero con solo cerrar los ojos, mi corazón vuelve a latir y es porque he vuelto a imaginarla. Cómo borrar esos ojos color fuego y el suave murmullo con el que su cabello se mece al caminar. Cómo despistar a mis sentidos cuando ella está cerca. Cómo pedirle a las mariposas malvas con las que se envuelve cada mañana que dejen de aletear a mi alrededor. No puedo soportar ese olor a violetas… Soy adicto a él. Sé que moriría si dejara de percibirlo. 
Amo todo lo que ella representa. ¿Quién iba a decirme que yo, Daniel Johnson, el esclavo  negro que elabora el pan de Mathair iba a enamorarme de una dama blanca? ¿Era eso posible? 
Pero…mi padre tiene razón. Debo olvidarme de ella. Es un amor tan imposible como el soñar con la libertad.»


***

LUSCINDA BLANCHET O’MALLEY

«¿Por qué cada vez que muerdo uno de sus pasteles, de sus panes, de estas galletas tan exquisitas siento este anhelo? No puedo dejar de pensar en el hombre de ojos verdes que me observa a cada paso que doy. Ayer lo vi cargando sacos cerca del molino que hay en la zona prohibida y todavía tiemblo con solo recordarlo. Su piel negra, brillante por el esfuerzo. Los músculos tensos, la espalda rígida. Debo estar volviéndome loca. No puedo dejar de desear que rodee mi cuerpo con esas manos enormes que amasan el pan con la delicadeza de quien juega con las flores. Creo que me he enamorado. No, lo sé. Si amor es querer beber de sus secretos, hablar en silencio, hacer magia con los besos, sí, me he enamorado. Como no pensé que lo haría jamás. 
Tengo que ir a verle. Esta noche…cuando todos duerman. Quizás, me enseñe a elaborar su tarta de queso mientras le robamos horas al mundo que nos rodea…»



Una escena que abra el apetito:

«Estaban sentados muy cerca, sus alientos casi podían entremezclarse. A Daniel le dio miedo abrir la boca para hablar, no fuera a ser que se le escapara un suspiro, o un beso que era de verdad lo que tenía ganas de hacer, así que negó con la cabeza.
⎯¿No me dejas mirar? Solo deseo cerciorarme de que no está infectada ⎯susurró en un tono más bajo que cualquier murmullo, casi sin pestañear. ¡Estaban tan próximos! Y ella era una imprudente. Hipnotizada por la fuerza del verde de los ojos de Daniel, levantó la mano con suavidad y la puso en su espalda con cuidado. Con dos dedos cogió la camisa de algodón y la fue levantando.
A Daniel le palpitaba la herida, la espalda y muchas más cosas. A pesar del dolor estaba siendo el momento más erótico de su vida. Ella por su parte, no sabía lo que hacía, de eso estaba segura. Intentaba fingir que miraba el rasguño, pero en realidad solo estaba intentado controlar el temblor de sus dedos. Y no era porque la piel lastimada fuera a impresionarla. No, era porque le estaba tocando y a él se le estaba erizando la piel con el roce.
Con la mano puesta en su espalda, Luscinda le miró. Era tan atractivo, así con los ojos cerrados, con esos maravillosos labios gordezuelos. Con la mandíbula bien cincelada bajo la barba de dos días. No lo pudo resistir y con la mano libre le acarició la mejilla. ¿Qué debía pensar él? Ella misma estaba asustada ante su propio atrevimiento.
Daniel no pensaba. Daniel sentía. Daniel se controlaba. Necesitó cerrar los ojos para condensar mejor el momento y no dejar escapar ninguna sensación. Luscinda, la blanca que le volvía loco, estaba tocándole, rozando con delicadeza su piel negra. Y eso fue más de lo que podría aguantar. Abrió los ojos de repente y la agarró de la nuca. El movimiento fue rápido, urgente. Él tenía prisa, ansia por besarla como un loco. Esta vez no fue suave. Pegó los labios a los suyos y la devoró. Primero con desazón, como quien necesita el aire para respirar. Después con auténtico amor. Porque eso que él estaba sintiendo tenía un nombre, amor.»


Desde LecturAdictiva damos las gracias a Yolanda Quiralte por la presentación.




miércoles, 28 de enero de 2015

Cotton Bride, Yolanda Quiralte




Cotton Bride, Yolanda Quiralte

Editorial: HQÑ / 01 febrero 2015 ISBN: 9788468761190  Ebook: 2,99€ Páginas: 
Género: Histórico
Serie: Independiente

El amor no hace distinción entre razas... Luscinda O'Malley llega a Mathair, la rica hacienda sureña perteneciente a la familia de su difunto marido, fiel a la promesa que le hizo de cuidar de su madre si algo le sucediera. Pero nada podría haber preparado a aquella joven, educada en las progresistas ideas del norte del país y firme defensora de la igualdad entre todos los hombres, para lo que iba a encontrar en la casa de sus suegros: el aberrante abuso del blanco sobre el negro. Tampoco estaba preparada para descubrir el verdadero amor precisamente en un hombre de otra raza, Daniel, el panadero de la hacienda. Cotton Bride es la historia de un lazo invisible, del orgullo y la fortaleza individuales, de un amor que va más allá del color de la piel, pero también es una historia que rezuma la magia de la repostería preparada con ternura. 
Bon appétit! 

domingo, 2 de noviembre de 2014

El rincón del escritor: Yolanda Quiralte nos presenta Mi secreto

Ficha del libro
El amor le devolvió la cordura…

Isabel Peñarol, alegre, inteligente y con ideas propias, está decidida a conquistar al hombre del que se enamoró hace cinco años en un buque, pero tiene un problema, y es que no sabe cómo hacerlo ya que Gaspar Quintana no es más que la sombra del encantador aristócrata que conoció en la travesía. 

¿Conseguirá el amor de Isabel devolverle el deseo de vivir? 

Una apasionante secreto envuelto en la fragancia de un jazmín amarillo, ligado a la etérea dama que puebla los recuerdos de uno y los sueños de la otra…







Los personajes nos hablan de la novela:

1783, Campos de Peñafiel. Ribera del Duero

Querido diario;

Hoy he vuelto a ver a Gaspar Quintana. Me vuelve loca esa pose de aristócrata español que no cree en las diferencias entre las clases sociales. Es tan revolucionario para nuestra época. Como siempre, me ha parecido un hombre misterioso, como si guardara un secreto que le hiciera sufrir mucho. Lo sé por sus ojos ónix y ese cabello negro rizado que dibuja sortilegios en su nuca cuando cae. Está bloqueado, lo sé. Hay momentos en los que parece no ser capaz ni de respirar, por eso vuelca su rabia hacia todos los que le rodeamos. Pienso que algo debió sucederle, algo oscuro y doloroso que le ha hecho negarse a sí mismo el derecho a volver a amar. Porque yo, le amo y me gustaría poder gritárselo al viento que acaricia con su magia mis viñedos. ¿Podré callarlo por más tiempo?
Mañana volveré a escribirte, querido diario. Quizás entonces, Gaspar, ya haya saboreado de mi boca los suaves matices de los vinos Peñarol…

Al otro lado de la comarca, Gaspar Quintana habla en voz alta junto al misterioso retrato de una bella dama que parece brillar en la oscuridad…

—No quiero amarla, pero lo hago, a escondidas. Nadie debe saberlo, ni siquiera yo mismo. No puedo, no debo… me duele hacerlo. Pero, es tan fuerte, luchadora, una mujer diferente a las de esta época convulsa. Es divertida y hermosa. Tanto que me excita ver a través de sus ojos malvas. Y esa boca… No sé si podré volver a verla y no besarla. Debe saber a vino y miel, a dulce de membrillo y queso. Hay instantes en los que pienso que solo ella, sería capaz de hacer que olvidara. No sé. No sé qué siento y a la vez sé que la deseo, que acariciaría su melena larga, enredaría mis dedos en sus cabellos negros y solo, por un pequeño segundo…me dejaría llevar.

Una escena que abra el apetito:

Isabel adoraba la vida entre uvas. Se había criado allí, rodeada de naturaleza, libre, feliz entre las cientos de vides que construían uno a uno los caminos de sus recuerdos. Mucho más relajada tras las diferentes actividades de la mañana, entró en la casa, dispuesta a darse un buen baño para quitarse el polvo del camino. Ese día se había vestido con uno de sus trajes de montar preferidos; ajustado en la cintura, era de color borgoña, como el vino cereza, y con ribetes negros. En la cabeza, ocultando su hermoso cabello, un sombrerete plumado.
Enfrascada con las nuevas etiquetas de las botellas y cegada por el sol del mediodía, no se dio cuenta de que en la entrada, junto al gran portón, una figura alta y poderosa la aguardaba. El choque fue inevitable, y el olor a verbena, limón y almizcle la transportó al instante a otros momentos vividos. Momentos no tan lejanos en los que unos labios apasionados y calientes apresaban los suyos.
—¡Señor Quintana! ¡Me ha asustado!—gritó dando un salto hacia atrás, acción que le hizo perder el equilibrio.
—No era mi intención —se excusó él, agarrándola del brazo para evitar que cayera y se lastimara. El gesto, algo brusco, la deslizó hasta sus brazos, acercándola demasiado a su pecho firme.
—¿Qué hace aquí? —susurró junto a su cuello, aún no recuperada del sobresalto—. Si no recuerdo mal, mi padre le pidió que no volviera a estas tierras.
Gaspar la sujetó un poco más. Isabel olía a ese maldito perfume de azahar.
—Así es, y no estaba dentro de mis planes desobedecer sus órdenes, pero… —No pudo continuar. Alzó una mano y acarició con ella su suave pelo. Ella respiró hondo. Estaba demasiado cerca del pulso de Gaspar y podía notar perfectamente cómo este palpitaba deprisa. Se le erizó la piel, pero no de miedo sino de un sutil ramalazo de deseo.
Él no sabía cómo reaccionar, con los dedos enredados entre los rizos de ella mientras sentía de nuevo esa punzada de ardor en todo el cuerpo. Isabel tampoco estaba colaborando demasiado. Seguía sin moverse, respirando junto a su garganta, haciéndole percibir nota a nota el embriagador perfume que la envolvía.
Fue ella la que desató su fuego. Abrió los labios y le besó en el cuello con timidez. A él le pareció lo más erótico de su vida. A ella, una auténtica locura.
Gaspar reaccionó al instante, estrechándola con fuerza entre sus brazos. La alzó y, con dos zancadas, se dirigió a la escalinata de madera.
—Dime dónde, Isabel, dime dónde ir.
Ella jadeó agarrada a su torso, besando con ahínco la piel que rodeaba su nuca mientras susurraba con la voz entrecortada:
—Primera planta, la puerta de la derecha.
El cuarto escalón crujió, como de costumbre, pero a ninguno de los dos le importó. Gaspar abrió la puerta con el pie y dejó que Isabel resbalara hasta el suelo de madera sin separarla de él.

Desde LecturAdictiva damos las gracias a Yolanda Quiralte por la presentación.