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martes, 17 de octubre de 2017

Un lugar donde olvidarte, José de la Rosa


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Un lugar donde olvidarte, José de la Rosa

Editorial: HQN / 18 octubre 2017      ISBN: 9788468799834 Papel:   8,95€ Páginas: 250
Editorial: HQÑ / 19 noviembre 2015 ISBN: 9788468772363 Ebook: 2,99€ Páginas: 250
Género: Contemporáneo
Serie: Independiente


Tras atravesar un episodio difícil en su vida, Elena empieza de cero y emprende su propia búsqueda personal y profesional. Ha decidido reencontrarse a sí misma y desechar la imagen anodina de un pasado incierto y desdibujado. En su nueva lista de deseos se cruzarán Tomás, el magnético y atlético médico que vela por su bienestar, y Alejo, un fotógrafo bohemio que le destapa una familiar, y sin embargo oculta, pasión por la fotografía y las experiencias nuevas. En esa aventura de reconocerse, Elena tropezará una y otra vez con las dos caras de una nueva vida: Tomás y Alejo. La decisión es difícil, pero el amor verdadero, a veces, es como un lugar donde sientes que ya has estado.




Un lugar donde olvidarte de José de la Rosa es una novela contemporánea publicada en formato digital en el mes de noviembre del 2015. Un año muy fructífero para este autor  que ha publicado cuatro novelas de lo más originales y espero que en el 2016 nos regale historias tan bonitas como esta. 

La portada me encanta, con ese mar de fondo y la arena blanca, una mano sosteniendo una fotografía que dice mucho de la historia, ya que disfrutaremos de la mano de la protagonista de este hobby tan significativo para ella.


Elena ha decidido empezar de cero, dejar su pasado atrás, reencontrarse a sí misma y ser feliz con la vida que quiere intentar llevar… pero en algunos momentos se siente perdida, algo no termina de encajar, la inseguridad de hacer o no hacer las cosas bien para lograr su meta es algo que la acompaña a menudo. En su viaje tropieza con dos hombres que la mantendrán en vilo, porque ambos la quieren en sus vidas e intentarán conquistarla.   


Tomás, un hombre que está enamorado de su mujer,  a la que no puede olvidar desde que se marchó…  pero aun así quiere a Elena, por encima de todas las cosas no puede evitar la tremenda necesidad que tiene de ella.  Un médico que se comporta con ella con dulzura, una ternura infinita, que la mira y se derrite por dentro solo de pensar en besarla, acariciarla, amarla. Atractivo y distante, tranquilo y buen amigo. Su mejor consejo para ella es que sea feliz. Un hombre que realmente ama a una mujer sabe retirarse cuando cree que su presencia puede perjudicar su felicidad. Este personaje me ha enamorado desde el principio. Su forma de tratar a Elena, sus sentimientos han hecho que sintiera mucha ternura hacia él.


Alejo, un vive la vida. Fotógrafo de profesión, joven y apasionado. Guapo, carismático y conquistador. No conoce el compromiso, tiene mujeres a doquier, su belleza y labia consiguen que se rindan a sus pies. Pero cuando Elena aparece inesperadamente en su vida todo cambia. La percepción que hasta ahora tenía de las mujeres y el gozo que le proporcionan se termina en cuanto ella choca con él. Se ha enamorado… y no sabe cómo manejar la situación. Me ha parecido un personaje divertido, por su comportamiento, por creer que ella lo es todo, por desencajar sus ideales de la vida, por intentar resistirse a una mujer bonita para no romper el voto que hace para sí mismo. Su pasión por la vida y la fotografía es lo que conquista a Elena de Alejo.  Su profesor, que la mira cuando ella no se da cuenta, que anhela su cuerpo con desesperación y su ser como salvavidas para una vida de excesos.   


Ambos protagonistas masculinos ayudarán a Elena a encontrar la felicidad.  


Además de los personajes secundarios que nos ayudarán a comprender mejor la historia, está la fotografía. Un mundo de infinitas posibilidades que hace que Elena se sienta apaciguada en momentos de estrés, que la ilumine en la oscuridad, se relaja, se apasiona y disfruta con ello.  


Una historia con una incógnita que te mantiene intrigada hasta el final. Conforme vas avanzando en la lectura notas que falta algo, una pieza del puzle para que todo cuadre y le dé sentido. Me he preguntado qué era lo que pretendía el autor con esta novela, a dónde quería que fuera el lector. Me sentía perdida y no sabía que pensar. No conseguía conectar con Elena, no la comprendía, no sabía que le había pasado para que quisiera empezar de cero. Aquí aplaudo a José de la Rosa, porque ha sabido mantenerme intrigada hasta el final, incluso molesta porque no conseguía entender la historia para después dejarme con la boca abierta y no poder soltar el libro hasta terminarlo. Sin duda el mensaje es el amor verdadero. Hagas lo que hagas si se cruza en tu camino el destino te llevará a él. 



Valoración: 7


Martika

Enero 2016




miércoles, 5 de julio de 2017

Bajo el puente de los vientos, José de la Rosa

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Bajo el puente de los vientos, José de la Rosa


Editorial: Amazon / 29 junio 2017 ISBN: 9781521584736 Papel: 16,12 € Páginas: 476
Editorial: Amazon / 10 julio 2017 ASIN: B073J5NX8D     Ebook: 3,62 € Páginas: 471
Género: Histórico
Serie: Independiente


¿Qué más podía pedirle a la vida? ¿Qué podía salir mal a partir de ahora? Podía desear lo único que me faltaba: auténtico y verdadero amor. Temblar de amor. Reír de amor. Sufrir de amor.

Año de 1785. La joven Isabel de Velasco es arrastrada a Francia para satisfacer los planes que su tía Margot tiene para ella. Pero no ha contado con que Isabel es rebelde, decidida y poco dada a los convencionalismos pese a su juventud y posición social. Y menos aún que una extranjera en Francia, destinada a acompañar a la Reina, se enamore de un simple médico rural, Ethan Laserre, que además abraza ideas revolucionarias.
Dos mundos antagónicos que se enfrentan. Uno que agoniza, donde Isabel es el centro de la sociedad, y otro que nace con fuerza y donde Ethan es uno de sus impulsores. Y en medio el amor de un hombre y una mujer que deben elegir entre lo que son y lo que desean ser envueltos en los sangrientos vaivenes de la Revolución Francesa.

domingo, 4 de septiembre de 2016

El rincón del escritor: José de la Rosa nos presenta Todas las estrellas son para ti

Aunque decir que “mi última novela es mi favorita” entra en el mundo de los tópicos, en este caso me temo que es verdad. La idea de escribir “Todas las estrellas son para ti” surgió a partir de una investigación genealógica.  Desde hace la friolera de 16 años trabajo en la historia de mi familia. Una larga saga de siervos de la gleba sin más mérito que sobrevivir. Pero cuando te sumerges en documentos antiguos, la historia de personajes que tienen tu misma sangre y que posiblemente se parezcan a ti, surge ante tus ojos asombrados. Una de estas historias es la base de mi novela, adaptada a los tiempos que corren.

En “Todas las estrellas son para ti” vamos a seguir los pasos de Inés. Una chica de treinta y pocos que dejó España hace 10 años para cumplir sus sueños en un país tan frío como Noruega. Allí ha conseguido el trabajo de su vida, la casa de sus sueños, y un novio que es la envidia de sus amigas. Una noche recibe una llamada inesperada. Su padre acaba de fallecer y debe volver a Sevilla. Es una noticia demoledora, porque él era el hombre perfecto con el que había medido a todos los demás. Tras el sepelio, y mientras ordena los últimos papeles de su padre, descubre una carta de este a una mujer que no es su madre, lo que es algo del todo imposible.

Así es como decide investigar el pasado de su padre, y para ello pide ayuda a Pedro, un antiguo amor de juventud que es ahora inspector de policía. Sin embargo, lo que empieza siendo un simple favor, despierta los rescoldos de algo que pudo ser y nunca llegó a serlo. Y esto sucede ante la resistencia de ambos, porque los secretos, a veces, es mejor que nunca se desvelen.

Ficha del libro



Los personajes nos hablan de la novela:


Cumplo años en marzo, treinta y cinco, por lo que soy tan cabezota como todos los aries. Me llamo Pedro y me dedico a perseguir a los malos. Inspector de policía para más señas. Es algo que siempre me ha gustado. Estudié derecho mientras me preparaba las oposiciones. Me gusta la calle, el riesgo y estar con mis colegas. También me gustan los cuarenta y pico de grados veraniegos de mi tórrida ciudad. Sí. Sevilla. En serio. Prefiero el calor que el frío. En todos los casos.

Si alguien me hubiera preguntado a quién sería a la última persona que me hubiera esperado encontrar... sin duda habría respondido que a Inés. Llevamos una década sin vernos. Ella voló y yo me quedé. Es más complicado que esto, pero se resume bien pensando que uno de los dos se equivocó. Un compañero, cuando la vio por primera vez, me dijo que era una “chica preciosa”. Yo no utilizaría esa palabra. Es simplemente ella. Y su forma de ser ella misma consigue generar cosas en mí bastante sorprendentes.
Dicen que el tiempo lo cura todo, pero sé que es mentira. El tiempo lo único que consigue es lo aplazar inevitable.

Yo acababa de cumplir los veintipocos cuando ella me regaló una caja de tiritas. Pensé que era una broma, que dentro habría algo extraordinario, pero dentro había... tiritas. Supongo que puse cara de póquer, se lo agradecí y me olvidé se ellas. Un tiempo más tarde me corté en el pie mientras corría y usé una de aquellas tiritas olvidadas en un cajón. Hasta entonces no me di cuenta de que cada una de ellas tenía una frase escrita. En aquella en concreto decía “Te mereces un beso y estoy dispuesta a dártelo”.


***

Cuando pisé Oslo por primer vez aún no había cumplido los veinticinco, y tenía la certeza de que no regresaría a casa. Mi nombre es Inés. Mi padre era una enamorado de “Don Juan Tenorio”, y decidió ponerme el nombre trágico de su heroína. Con cinco años dicen que construí mi primera silla: Dos piedras y una tabla que llevaba a todos lados. Desde entonces me dedico a eso, a diseñar muebles. Pero ahora cobro por ello.

Mi primera impresión cuando conocí a Pedro fue que era uno de esos tipos guapos que solo tienen que levantar una mano para tener a alguien a su lado. Además era simpático, ocurrente y divertido. Un poco chulo, todo hay que decirlo, pero hasta eso le quedaba bien. Después... bueno, después las cosas dejaron de salir como se esperaba.

La primera vez que me dijo que saliera con él le dije que no. Y la segunda. La tercera también. Entonces me mandó flores a clase durante unos pocos días. Me convertí en el hazme reír de la universidad. No tuve más remedio que decirle que sí. Una decisión que al día de hoy sigo preguntándome si fue la correcta.



Una escena para abrir el apetito:

Inés acababa de comprender que todo aquello había sido una mala idea.
¿Por qué diablos se había apuntado a un club de remo, cuando lo que tenía que hacer era centrarse en sus estudios de máster? Su amiga Carmina le habría dicho «porque es donde están los tíos buenos», pero ella no estaba para esas tonterías, simplemente quería hacer algo de ejercicio al aire libre y con un río como aquel cerca de casa era la mejor opción. ¿Y por qué demonios se le había ocurrido salir a remar a última hora de la tarde, cuando lo que tenía que estar haciendo era estudiar para el examen del día siguiente?
Inés volvió a intentarlo, agitó los remos con todas sus fuerzas, usándolos de palanca, pero le fue imposible. El kayak se había atorado entre los grandes juncos que crecían a orillas del Guadalquivir, y cualquier esfuerzo por desatascarlo seguía siendo infructuoso. Ya le habían advertido que no se acercara a esa zona del río, pero estaba tan concentrada que solo se había dado cuenta de cómo de virada navegaba su embarcación cuando de pronto se vio rodeada por los altos penachos y ya le fue imposible salir de allí.
Miró alrededor. La noche empezaba a cerrarse y en aquella zona del río, alejada de las luminarias de la ciudad, la oscuridad se cernía a su alrededor amenazadora, dispersa apenas por las lejanas farolas que salpicaban el solitario paseo fluvial.
Pensó que había sido una estúpida al rechazar por dos veces la ayuda de aquel chico que había pasado por su lado, remando a toda velocidad. La primera vez le contestó a su solicitud de socorro que lo haría por ella misma. La segunda que no necesitaba ayuda. Pero es que estaba segura de que lograría salir de aquel atolladero sin que nadie la remolcara. Y, sobre todo, no le apetecía que al día siguiente en el club le preguntaran si había sido ella la que se había quedado atrapada entre los juncos.
Ahora se daba cuenta de su error. Sin una mano amiga no iba a ser capaz de desengancharse de aquellos ramajes. Y un tipo fuerte como aquel hubiera sido su aliado perfecto.
Tomó una larga bocanada de aire y cerró los ojos para intentar calmarse. Tenía dos opciones: esperar a que amaneciera, el río recobrara su ajetreo y alguien la rescatara. O tirarse al agua y nadar hasta la otra orilla. Miró la oscuridad pantanosa de la dársena y desestimó al instante esta última. Entonces oyó el zumbido, un ritmo equilibrado de remos en el aire que descendían veloces, cortando el agua. Era un sonido inconfundible. Quizá su última oportunidad de salir de allí. Buscó entre las sombras hasta que vio aparecer el kayak.
Era el mismo chico de las otras dos veces, pero en esta ocasión regresaba al pantalán por la otra margen del río, más bien lejos de donde Inés se encontraba. Aquel tipo se había hecho tres largos en lo que tardaba ella en recorrer unos pocos cientos de metros. A eso se llamaba estar en forma. Era su última esperanza si no quería dormir esa noche entre las garzas, pensó Inés.
―¡Hola! ―gritó con todas sus fuerzas mientras agitaba el brazo.
En el silencio de aquella zona agreste del río su voz sonó atronadora y el remero levantó la cabeza hasta localizarla. Inés apenas podía distinguirlo, pero por el reflejo de los remos en el agua supo que hacía una maniobra para cambiar la dirección del bote y poder dirigirse así hacia ella en línea recta. Se sintió aliviada cuando la embarcación se detuvo a un par de metros, girando con maestría hasta colocarse en paralelo, pero a salvo de los matorrales.
―Aún sigues aquí ―dijo el remero con una mueca de suficiencia en los labios, y el aliento entrecortado por el esfuerzo.
Inés lo miró con detenimiento antes de contestar. Eran dos desconocidos y estaban en una zona tan perdida que sintió cómo un escalofrío le recorría la espalda. Eran más o menos de la misma edad, por lo que debía rondar los veinticinco. Atractivo. Incluso guapo. Aunque en aquel momento ese tipo de apreciaciones sobraban. Solo llevaba puestas los pantalones de deporte, hacía calor y el ejercicio le había obligado a desprenderse de la camiseta. Su piel brillaba, marcando cada músculo inflamado por el esfuerzo del remo. A aquel espécimen debía referirse Carmina cuando hablaba de «tíos buenos». Se sintió patética pensando en el físico de su salvador en vez de en buscar una solución a su entuerto. Volvió a respirar hondo y contestó a un interlocutor, que había arrugado las cejas ante su mutismo.
―Pensaba que podría librarme por mí misma, pero ya ves.
―Sí, es una situación complicada.
Él continuaba allí, inmóvil, sin apartar los ojos de ella. Inés había esperado que no hubiera tenido que pedírselo.
―¿Podrías ayudarme?
Él volvió a sonreír de aquella manera que denotaba quién tenía la sartén por el mango.
―Me has dicho dos veces que no. ¿Qué ha cambiado desde entonces?
―Estoy más desesperada.
―Y con razón ―soltó un silbido―. En breve saldrán las nutrias salvajes a buscar comida en el río y casi todas pasan por aquí. Se sienten seguras entre los juncos.
Inés miró alrededor sin mucho convencimiento.
―¿Nutrias? ¿En el Guadalquivir?
―Y ratas ―reafirmó lo dicho con un gesto afirmativo de cabeza―. Deberías ver cómo nadan. Bueno, en verdad lo vas a ver con tus propios ojos si continúas en esa situación.
Ahora Inés sí se volvió para observar la oscuridad que envolvía el juncal.
―Eso ya me gusta menos.
Cuando se giró de nuevo hacia la embarcación lo sorprendido mirándola arrobado. Duró solo un instante, el tiempo de darse cuenta de que ella lo había pillado, pues de nuevo su rostro adquirió aquel aire jactancioso.
―Pero a cambio ―continuó su salvador―, tienes la maravilla de este cielo sin luna, donde se ven todas las estrellas.
―No sé si me consolará lo suficiente si hay ratas hambrientas y mojadas a mi alrededor.
Se hizo el silencio entre los dos. Los ojos de él, que se habían perdido en el firmamento, brillaron, y chasqueó los dedos.
―¡Hagamos un trato!
A Inés no le pareció la mejor idea.
―No me gustan los tratos.
―Yo te rescato ―prosiguió sin escucharla―. Nos duchamos, cada uno en su vestuario, por supuesto, y te invito a una hamburguesa. Tienes cara de hambrienta.
Que estuviera intentando ligar con ella en una situación desesperada no le gustó. Quizá para él aquello fuera algo divertido, pero Inés empezaba a estar asustada y solo quería salir de allí. Su rostro de volvió pétreo, como cuando las cosas no salían como ella quería.
―No me has dicho cómo te llamas ―le preguntó a su supuesto salvador, con voz glacial.
―Pedro. Tú a mí tampoco.
―Pues bien, Pedro ―prosiguió, sin responder a su pregunta―. Deberías saber que una situación como esta no es la más adecuada para intentar ligar.
Él pareció sentirse ofendido, y se llevó las manos al pecho.
―No estoy ligando. Simplemente intento ser amable con una chica que ha rechazado mi ayuda en dos ocasiones. Y aún no me has dicho tu nombre.
―¿Podríamos dejarnos de tonterías y me ayudas a salir de aquí?
―¿A cambio de nada? ―levantó una ceja―. Por supuesto que no. Mi primer intento era gratis. El segundo también. El tercero… estoy perdiendo un tiempo precioso discutiendo contigo, y eso tiene un precio.
Inés no se había encontrado ante una situación más ridícula en toda su vida.
―¿De verdad que esta técnica te funciona con otras chicas?
―¿Quién ha dicho que haya otras chicas? ―parecía ofendido por la insinuación.
―¿Me vas a ayudar o no?
Ella se cruzó de brazos, pero al hacerlo uno de los remos resbaló de la horquilla y comenzó a alejarse en las aguas oscuras. Inés intentó cogerlo, pero el kayak se movió peligrosamente, lo que la obligó a dejarlo ir.
―¡Y ahora esto! ―gimió desesperada.
―Creo que voy a dejarte tranquila con tu mal humor ―dijo Pedro, mientras empezaba a maniobrar para alejarse.

―No me irás a dejar aquí, ¿verdad?
―Pasa una buena noche, no prestes atención a los ruidos extraños y abrígate, porque refresca bastante.
―¡No te atreverás a irte! ―le gritó mientras él se alejaba―. ¡Abandonándome aquí es de canallas!
―Y tratar con la punta del pie a quien se muestra amable contigo es de desagradecida.
―Eres, eres…
―Y no intentes dormir ―dijo cuando ya estaba a suficiente distancia―. Las ratas saben que no estás despierta y entonces es cuando atacan.

A Inés le entraron ganas de gritar, pero no de miedo, sino de indignación.  Nunca en su vida se había cruzado con un cretino como aquel, y si lo volvía a ver, le iba a poner las cosas claras.


Desde LecturAdictiva damos las gracias a José de la Rosa por la presentación.

jueves, 30 de junio de 2016

Todas las estrellas son para ti, José de la Rosa

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Todas las estrellas son para ti, José de la Rosa


Editorial: HQÑ / 25 agosto 2016        ISBN: 9788468786520 Ebook: 2,99€ Páginas: 315
Editorial: HQN / 01 septiembre 2016 ISBN: 9788468784311 Papel:   7,95€ Páginas: 315
Género: Contemporáneo
Serie: Independiente



Inés lleva diez años viviendo en Noruega, donde ha construido su nueva vida: un buen trabajo, la casa que siempre había soñado, y Björn, el hombre con el que intenta construir un futuro.
Una noche recibe una llamada inesperada. Su padre acaba de fallecer y debe regresar a Sevilla para el funeral. Es entonces cuando descubre una carta escrita por aquel hombre perfecto, su progenitor, con el que ha medido a todos los hombres que han pasado por su vida, y en la que declara su amor a una mujer que no es su madre.
Confundida, incrédula, Inés pide ayuda a un viejo amigo que es ahora inspector de policía. Pedro se ofrece a resolver este misterio, pero quizá la razón por la que Inés huyó de España tiene mucho que ver con él, y los fantasmas del pasado pueden resurgir con el color asombroso de los ojos de este antiguo amor.




lunes, 15 de febrero de 2016

Tu último beso, José de la Rosa

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Tu último beso, José de la Rosa

Editorial: Titania / 02 noviembre 2015 ISBN: 9788416327010 Papel: 17,00 Páginas: 288
Género: Contemporáneo
Serie: Independiente

Cuando Daniel llega al recóndito valle de Ostara para cubrir el Festival del equinoccio, tiene claro que debe salir de allí cuanto antes. Se trata de un evento singular, promovido por una comunidad perdida para la historia desde hace cientos de años, en un lugar tan alejado que aún hoy en día es difícil de acceder sin extraviarse por una estrecha carretera secundaria. Pero la verdadera misión de Daniel no tiene solo que ver con el Festival, sino con el pasado oscuro del valle y de sus habitantes. Camila es la joven recepcionista del único hotel del pueblo, un rancio recuerdo de su pasado esplendor regentado por su madre, y que tendrá que cerrar definitivamente sus puertas cuando pase el Festival tras más de cien años de servicio. Camila una mujer decidida, que tiene claro qué tipo de hombres no volverán a entrar en su vida y que se reafirma en ello escribiendo un blog donde los tipos como Daniel no salen muy bien parados. Pero según avanzan los acontecimientos, dos personas que jamás congeniarían, como Daniel y Camila, tendrán que pasar unos días juntos. Ella intentando quitárselo de encima, y él con la extraña intención de no acercarse demasiado a pesar de lo que le gusta. Sin embargo, los sucesos terminarán precipitándose y el pasado, que nunca duerme, irá entretejiéndose poco a poco, a cada paso cauteloso de Daniel, hasta sacar a la luz verdades que pueden destruir aquello que se ha tardado décadas en olvidar. Cuando Daniel se da cuenta de la dimensión de lo que está a punto de salir a la luz intenta dar marcha atrás, pero a veces las decisiones escapan de nuestras manos cuando ya están en marcha y solo queda intentar salvar a aquellos a quienes se ama. Perdidos en un valle encantado, entre la magia del equinoccio, los recuerdos de un pasado lleno de misterios, y en solo un par de semanas, «Tu último beso» te acerca al corazón de los que han decidido no volver amar, aunque sea una tarea difícil de cumplir








Que puedo decir de esta novela, que me ha gustado. Creo que si J. de la Rosa escribiera la lista de los ingredientes del champú de aguacate, también me gustaría. Es un autor polifacético y todo terreno. Me encanta sobre todo porque cada una de sus novelas es completamente diferente a las otras. Todo y sin salir del genero romántico sabe crear escenarios únicos para cada novela. A veces decir de una autora que tiene un estilo particular, es decir que cada nueva novela es una copia de la anterior, y que por ello se la puede reconocer. No sucede así con este autor. Mejores o más flojos, todos sus libros tienen algo que…umm…maravilla.

Diré que esta es una novela de sobresalientes. Sobresaliente le doy a la ambientación. El escenario, un valle perdido, en la España profunda, de tan difícil acceso que se han mantenido las antiguas tradiciones matriarcales, camufladas eso si entre los festejos cristianos. Rodeados de montañas, barrancos y nieve en invierno, el valle de Ostara es idóneo para esconder antiguos ritos celtas, y también para guardar secretos peligrosos.


Sobresaliente le doy a los personajes. Y no sólo a los principales. Porque esta historia está llena de secundarios que se merecen ser protagonistas. He disfrutado reconociendo las tensiones ocultas entre ellos, las cargas emocionales de amor-odio que los mueve a actuar como lo hacen. Le doy un sobresaliente porque están tan bien dibujados que incluso los he podido visualizar. No tengo dudas de cómo sería Aquiles, o Minerva, creo que reconocería a esta última si me la encontrara por la calle.


Tengo que mencionar los nombres de los personajes. Me chiflan. Tal vez me equivoque, y si alguna vez tengo la oportunidad de preguntárselo al autor, me encantaría saber el porqué de estos nombre griegos para todo un pueblo. Creo que es un modo de autodefinirse, de conservar la identidad de lugar místico y antiguo, dotando a los habitantes de esos nombres con poder. Sea como sea, es un toque personal que me ha gustado mucho.


Otro sobresaliente le doy a la trama. Siguiendo los pasos de una extraña que un día llego al Valle y que tras una serie de circunstancias escribió un diario, el protagonista Daniel, periodista de profesión, intenta desentrañar el misterio de la desconocida, al tiempo que nos relata día a día los pormenores del festejo a la diosa. Los desencuentros entre él y la protagonista, Camila tienen un toque divertido y también amargo por las cargas emocionales que ambos tienen de sus respectivos pasados.


Entre los relatos del presente, el autor nos inserta páginas del diario de la desconocida, por lo que poco a poco vamos conociendo sus vicisitudes en el valle y la red de engaños que tejerán el futuro, tanto de los habitantes del valle como de los dos protagonistas, Camila y Daniel.


La nota discordante la tiene el protagonista masculino, Daniel, a quien le doy un aprobado raspadillo. Daniel tiene toda una historia a sus espaldas. Él se autodenomina hombre que usa a las mujeres para su disfrute, nosotras lo llamaríamos de otra manera. Por este motivo, Daniel no se siente merecedor del amor de Camila, pero ya se sabe que los hados y el corazón tienen la última palabra en estos menesteres. Es la cantinela del mea culpa de Daniel lo que se me ha hecho pesada.


En definitiva, una novela preciosa y tierna, muy entretenida, y con un secreto que te mantendrá en vilo. De lectura fácil, sin caer en excesivas descripciones. Con tres sobresalientes en trama, personajes y ambientación.


Quiero agradecer a Titania la posibilidad que me ha dado de leer y reseñar ésta novela.


Valoración: 8

Mary Jo

 

martes, 9 de febrero de 2016

Old Fashioned (Inevitable), José De La Rosa

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Old Fashioned (Inevitable), José De La Rosa

Editorial: HQÑ / 3 diciembre 2015 ISBN: 9788468772424 Ebook: 0,99 € Páginas: 58
Género: Contemporáneo
Serie: Independiente

Nota: Este relato pertenece a una antología editada en papel "Cócteles

Julia y Gaspar se conocen en una situación dramática: ella está a punto de ahogarse y él no suele desatender a mujeres en apuros. De un sucinto bañador, pasan a un escenario lleno de diamantes, hoteles de lujo, fiestas en la embajada, principados alpinos y ellos dos, en mundos opuestos, intentando entenderse cuando todo indica que la historia tiene un final amargo tras las doce campanadas... ¿Será así?




Old Fashioned es un relato digital que pertenece a la antología editada en papel "Cócteles".

Con un comienzo competitivo, una protagonista orgullosa y un hombre con principios que no puede abandonar a una mujer a su suerte aunque haya demostrado ser bastante incauta.

Lo que mal empieza, bien termina…

Julia, una mujer bella y con clase, con una misión bastante importante… portar la joya más espectacular de su principado en un cóctel. Se siente inmensamente atraída por Gaspar, pero él no tiene cabida en sus planes. Aunque intenta eludirlo, él siempre aparece y le resulta imposible no sentir su magnetismo.

Gaspar, un hombre guapo, de ojos oscuros y un atractivo exótico capaz de conquistar a cualquier mujer. Es incapaz de quitarse a Julia de la cabeza, algo que le acarreará algún que otro problema. 

Con dos personajes secundarios que amenizarán la trama; la amiga de Julia que será su consejera y el abuelo de Gaspar, con el que conoceremos un poco más el pasado de éste.

Un relato corto, pero simpático y original que te hará sonreír en más de una ocasión. Con un encuentro apasionado que te ocasionará más de un suspiro. Unos personajes que esconden algo y te mantendrán alerta hasta el desenlace final. 

Valoración: 6

Martika
Enero 2016

lunes, 2 de noviembre de 2015

JAR 2015 - Información y entrevista al padrino del evento: José de la Rosa









José de la Rosa ha sido elegido padrino de la II Edición Jornadas Ándalus Romántica. Evento que se celebrará en Málaga el 6 y 7 de noviembre. 

Hemos querido hacer un homenaje especial a este autor, que además de contar historias que llegan al alma por su sensibilidad, frescura y originalidad, es una bella persona; un hombre que comparte todos sus conocimientos sobre cómo escribir novela romántica y que tiene un gran corazón, por acceder siempre que se lo permitan las circunstancias a cuantas peticiones se le hagan.



Biografía

José de la Rosa, estudió audiovisuales aunque se ha dedicado entre otras cosas al mundo del libro, como editor de La Máquina China e impartiendo el Taller de Escritura de Novela Romántica en la misma editorial durante algunos años.
Comenzó a publicar con la colección de cuentos Pequeña historia frívola de 1700 que hacía en tono cómico un recorrido por los acontecimientos más importantes del siglo XVIII. En 2007, publica su primer thriller titulado La clave Agrippa. Dos años después publica su segundo thriller titulado Vampiro.
En el año 2013 comienza su andadura en el mundo de la novela romántica con Siete razones para no enamorarse, publicada por la editorial Harlequin; un año después la misma editorial publica La leyenda de Tierra Firme y Siete razones para odiarte, todos en formato digital. En octubre de 2014 salen en papel en una sola edición los dos títulos de la serie Siete razones.
Su última hazaña ha sido la de ganar el I Premio Titania de Novela Romántica, que convoca la Editorial Urano a través de su sello Titania, por su novela Gigoló. El amor tiene un precio, que se publicó en febrero de 2015. 
Pero aquí no terminan sus publicaciones, este año 2015 va a finalizar con varias publicaciones más: Cócteles, una antología que publicará Harlequin; Tú último beso con Titania y Un lugar dónde olvidarte con Harlequin.
Además de sus obras de ficción, ha editado dos manuales: Tú puedes escribir una novela romántica y Aprende a trabajar el erotismo en la novela.

Entrevista

Descríbete a ti mismo como lo harías con un personaje de tu novela. 
Un tipo de lo más normal y corriente, que ama la literatura y ve en la novela romántica un género apasionante, lleno de retos y de posibilidades. Reconozco que describirse a uno mismo es mucho más difícil que hacerlo con un personaje de ficción…jajaja.

Tu carrera de escritor va viento en popa, parece que has encontrado el camino para lograrlo… ¿Cómo te sientes? 
Satisfecho y aturdido. También sin terminar de creérmelo. El camino del que hablas me temo que es el del esfuerzo. Siempre he pensado que esto es como una carrera de fondo, donde hay que dar un paso tras otro para llegar a la meta. Y conseguirlo sin despistarte y sin perderte. Por ahora parece que se van dando los pasos adecuados, pero prefiero no bajar la guardia. Por lo demás me siento feliz porque la mejor recompensa para un escritor es que sus lectores valoren su obra.

¿A qué atribuyes el éxito de tus historias?
No tengo la más remota idea. Lo que me planteo cuando acometo una novela es escribirla dentro del género romántico pero planteando un tema central que nos preocupe a todos. Normalmente es un tema relacionado con una postura ante el amor. En “Gigoló” fue si debemos amarnos a nosotros mismos antes de amar a los demás. En “Tu último beso” si es necesario perdonarlo todo como camino para alcanzar el amor. En “Un lugar donde olvidarte” si hay que resignarse a perder lo que más queremos.

¿Echas de menos tu trabajo como editor o profesor?
Soy poco de nostalgias, poco de mirar atrás. Cuando doy un paso suelo meditarlo mucho, y así pasó en este caso. Ambos fueron trabajos maravillosos en su momento. El problema es que, al menos yo, soy incapaz de alternar las tareas de escribir, con las de formar en literatura y editar. Tampoco puedo leer cuando escribo, así que tuve que optar. Si quería ser un escritor en serio debía dejar lo demás. Por ahora creo que fue acertado. Ya veremos. De todas formas tanto de uno como de otro trabajo guardo recuerdos y amigos que no cambio por nada.

¿Qué sientes al ver que la mayoría de tus alumnas han publicado?
¡Orgullo! Orgullo por ellas, casi de padre…jajaja. En verdad creo que yo he tenido poco o nada que ver en su éxito. Cuando empecé a formar sobre novela romántica mis alumnas fueron las muchas autoras noveles que escribían en ese momento (no olvidemos que entonces no había editadas autoras hispanohablantes en este género) por lo tanto el hecho de que publicaran fue solo la consecuencia natural. Yo no tuve nada que ver. El mérito es enteramente de ellas. 

Ya van seis novelas románticas publicadas, ¿alguna a la que le tengas especial cariño? 
Por uno u otro motivo todas tienen algo especial para mí. Son como los hijos, conoces sus defectos y sus virtudes pero prefieres quedarte solo con lo bueno. Te puedo contar algo sobre las dos que salen en noviembre: “Un lugar donde olvidarte”, que publicará Harper Collins (Harlequin Ibérica) en su sello HQÑ, es la novela más difícil que he escrito. Tanto que fui incapaz de escribir su sinopsis. Y “Tu último beso”, que publica Titania en papel, es la que más me ha emocionado. Tanto que  cada vez que la corregía se me iban las lágrimas… jajaja.

Una frase memorable que hayas escrito en alguna de tus novelas.
No sé si es memorable, pero me gusta mucho esta: Cuando me miró lo supe. Hay cosas que se pueden negar tantas veces como queramos, pero eso no significa que no existan, solo que no estamos preparados para afrontarlas.

¿Has cambiado algún final después de escribirlo?
He cambiado capítulos completos. Capítulos importantes que daban consistencia a la obra. Creo que el verdadero trabajo del escritor, el trabajo duro, empieza en la corrección, cuando tienes que tener sangre fría para retocar incluso cosas que te gustan mucho, pero que de alguna manera no son adecuadas. Cuesta trabajo, no creas, pero hay que hacerlo.

¿Qué es lo más divertido que te ha pasado en tu faceta como escritor?
Con lo despistado y patoso que soy, muchas. Por ponerte un ejemplo: en un evento estuve sentado toda la tarde con una lectora encantadora, que le gustaba mucho mi obra. Empecé a sospechar que algo no marchaba bien cuando me di cuenta de que el argumento que me estaba contando… no me sonaba para ser una novela mía. Solo cuando me dijo el título me di cuenta de que me había confundido con Javier Romero, y entonces me dio corte sacarla del error. Hasta que no hubo un descanso y me pude quitar de en medio lo pasé fatal. No supe si alguna vez descubrió que aquel tipo no era Javi. Tampoco sé si le pidió a él que le firmara “Gigoló”.

¿Qué consejo le darías a un escritor novel? 
Que escriba todos los días. Es la forma más eficaz de que surjan ideas, desaparezcan los bloqueos y se pula el estilo.

Has sido elegido padrino del evento, además de que tu novela Gigoló. El amor tiene un precio  está nominada a los Premios CoraSón 2015 como “mejor primer encuentro”. ¿Cómo te sientes al respecto?
«Con las patas colgando»…jajaja. Cuando me lo dijeron no me lo creí. Pensaba que me habían confundido… con Alex García…jajaja.
Fuera de bromas, es una emoción enorme, es como un gran premio, sobre todo porque miro hacia atrás y veo el año pasado a Megan Maxwell, a quien adoro. Miro alrededor y veo a tantas y tantas amigas a quien podré dar un abrazo… creo que lloraré. Será algo muy patético un padrino llorón.

¿Qué opinión tienes sobre los eventos literarios?
Creo que son necesarios. Nos permiten encontrarnos, charlar, y tener contacto humano fuera de la Red. Creo que con el tiempo se quedarán los más relevantes y evolucionará el formato, pero siempre los veré como un punto de contacto analógico entre el lector y el escritor.





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El rincón del escritor

Es una sección de nuestro blog donde los autores tienen la oportunidad de presentar sus novelas a través de los personajes que inundan las páginas de sus historias. Os dejamos las presentaciones de José de la Rosa:

José de la Rosa nos presenta Tu último beso

José de la Rosa nos presenta Un lugar donde olvidarte

José de la Rosa nos presenta Gigoló. El amor tiene un precio 

José de la Rosa nos presenta la serie Siete razones

José de la Rosa nos presenta La leyenda de Tierra Firme 





Y por último darle las gracias a José de la Rosa por la entrevista y por estar siempre dispuesto a colaborar con nosotras.







sábado, 31 de octubre de 2015

Cócteles, VVAA

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Cócteles, VVAA


Editorial: Top Novel / 1 noviembre 2015 ISBN: 9788468766959 Papel16,90 € Páginas: 504
Género: Contemporáneo
Serie: Antología


Bellini - Anna Casanovas
Alba es restauradora de arte, vive en París y después de un horrible desengaño prefiere la compañía de sus pinceles a la de los seres humanos. La Galería de la Academia de Venecia recibe unos cuadros en herencia entre los que se encuentra una misteriosa pintura… Hace un año que Daniel dejó París para convertirse en el director de la orquesta del Liceo de Barcelona. Ha perdido la pasión por la música. Pero una mañana recibe la noticia de que ha sido elegido para dirigir un exclusivo concierto en Venecia…

Bloody Mary (Charlotte) - Claudia Velasco
Nueva York,1922. Charlotte Aldridge-Bennett, una rica y progresista joven de la alta sociedad de Manhattan, sueña con un futuro esplendoroso de libertad e independencia gracias a su inminente boda sin imaginar que un cóctel de moda en los Estados Unidos de la Ley Seca, el bloody mary, la empujará a conocer a un estibador buscavidas y soñador, Frank Gabbiani, un italoirlandés trabajador y sorprendente, que irrumpirá en su vida trastocando su existencia, sus principios y sus promesas, sin que pueda hacer nada por evitarlo.

Old Fashioned (Inevitable) - J. de la Rosa
Julia y Gaspar se conocen en una situación dramática: ella está a punto de ahogarse y él no suele desatender a mujeres en apuros. De un sucinto bañador, pasan a un escenario lleno de diamantes, hoteles de lujo, fiestas en la embajada, principados alpinos y ellos dos, en mundos opuestos, intentando entenderse cuando todo indica que la historia tiene un final amargo tras las doce campanadas... ¿Será así?

The Last Word - Caroline March
Sabrina es una mujer que no cree en el amor y mucho menos en las historias románticas. Su perspectiva cambia cuando unas amigas entrometidas, un exmarido impertinente, un cóctel que tiene mucho que aportar y un hombre que representa todo lo que ella odia se juntan para desbaratar su vida por completo. Solo le queda la oportunidad de poder decir la última palabra…