Mostrando entradas con la etiqueta Elizabeth Bermúdez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elizabeth Bermúdez. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de febrero de 2018

Deseos del destino, Elizabeth Bermúdez



Deseos del destino, Elizabeth Bermúdez

Editorial: Romantic Ediciones / 17 septiembre 2015 ISBN: 9788494434952 Ebook: 3,99€  Páginas: 352
Género: Contemporáneo
Serie: Independiente

Alejandro Robles y Adriana Martorell se enamoran en el que será el mejor verano de sus vidas. El deseo mutuo que sienten los hacen querer unir sus corazones para siempre. Sin embargo, el destino se empeña en separarlos. Cinco años después, cuando sus caminos se vuelven a cruzar, ambos descubren que en sus corazones aún albergan el deseo de años atrás.
Han sucedido demasiadas cosas durante esos últimos cinco años, que ninguno de ellos espera descubrir al reencontrarse con el otro. ¿Serán capaces de superarlas y encontrar juntos su
destino?

“Deseos del destino”  es una historia situada en el momento actual que presenta todos los elementos típicos de la novela romántica. Hay amor, protagonistas guapos y ricos,  lujo y poder, conflictos, confusiones y un sinfín de avatares que complican la trama. De hecho la historia se dificulta continuamente, cuando crees que hay un tema resuelto, surge otra cuestión y así sucesivamente. Es una novel intensa, de emociones fuertes y constantes, donde no te dan ni un respiro. Es un drama en toda regla.

Es una novela muy descriptiva y detallista, con un ritmo sencillo y que se lee fácil. De hecho, a veces la autora al ser tan minuciosa en las descripciones da la sensación de que enlentece un poco el ritmo pero si estás buscando una novela donde haya muchos giros argumentales y sorpresas este es tu libro.

Adriana es una chica rica que perdió a su madre en un accidente cuando era pequeña. A pesar de esa grave ausencia se ha criado feliz y querida, quizás ha estado un poco sobreprotegida y tiene una visión inocente y generosa del mundo y de las personas. Siempre procura hacer el bien, ayudar a los demás y no se aprovecha de su riqueza ni de su posición. Al conocer al protagonista se resiste a amarlo porque lo ve como el típico conquistador pero termina por ceder al conocer al verdadero Alejandro. Todos están en contra de su noviazgo pero ella saca la fuerza que lleva dentro para luchar por su historia de amor. La cosa no va a ser nada sencilla, pues como he comentado antes todo se complica y mucho. No puedo dar más detalles sin hacer spoiler pero lo que le toca sufrir a Adriana es de dramón.

Alejandro tiene un origen humilde que por circunstancias del destino consigue salvar a su familia de las penurias económicas sacrificándose a sí mismo. Su madre y hermanos piensan que prefirió la riqueza y los lujos a la vida sencilla que habían llevado hasta la muerte del padre. Por eso es un hombre duro,  que es amado y rechazado por su familia y que debe guardar su secreto. El cruel  mundo de los negocios donde el es el mejor tampoco ayuda a que sea accesible. Por eso Alejandro parece el típico rico, conquistador y sin corazón, aunque en el fondo es tierno y desea ser amado.

A mi personalmente me gustó más la segunda parte, ya que en esta mitad comienzan a resolverse ciertos asuntos y cuestiones planteados al principio, aunque por supuesto, sin dejar de darte sorpresas. Me agradó que la historia de los personajes se fuese cerrando, descubriéndose los secretos y aclarándose las dudas. También ver cierta evolución en los protagonistas, como van madurando y tratando de arreglar sus vidas.

Si que me gustaría decir que me resultó bastante pesado que durante toda la novela se comentase con mucha frecuencia lo guapísima que es ella y lo buenísimo que está él. Queda claro desde el principio y considero que no era necesario hacérnoslo tan presente de forma constante. Algo parecido me pasa con la ropa de los protagonistas, no necesito saber con precisión en todo momento que llevan puestos los personajes.

En general esta  novela es una historia con muchas sorpresas, momentos de mucha intensidad y un continuo devenir de los acontecimientos que no te esperas. Me dió la impresión de estar leyendo una telenovela, donde los giros argumentales, los desastres y las desgracias se suceden con rapidez y apenas ha asimilado uno cuando te presentan otro. Si te gusta este tipo de novela es el libro ideal.

Valoración: 5


Leelan
Septiembre 2016

 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Secretos, Elizabeth Bermúdez

Comprar aquí



Secretos, Elizabeth Bermúdez

Editorial: Autopublicación / 2 noviembre 2017 ASIN: B0774VCJNW Ebook: 2,99 € Páginas: 498
Género: Contemporánea
Serie: Independiente

Un sorprendente e inesperado testamento, un gran amor y demasiados secretos que conducirán las vidas de sus protagonistas.
Lorena Beltrán es una mujer joven y humilde, madre soltera de una niña de ocho años, Miranda. Cuando conoce por casualidad al imponente doctor Alberto Miller, un hombre mayor que ella, viudo y con una posición económica mucho más elevada que la suya, algo desconocido se desatará entre ambos pese a sus diferencias.
Años después, Miranda se ha convertido en una mujer de éxito, poderosa e independiente, viviendo la vida que siempre deseó. Pero un testamento pondrá en su camino a Fernando, el hombre con el que tendrá que establecer nuevas reglas del juego en medio de discusiones, rivalidades, pasión y deseo.
¿Cómo reaccionarías si de la noche a la mañana tuvieses que compartir casa y trabajo con un hombre al que no conoces de nada? ¿Y si ese hombre es lo suficientemente atractivo como para alterarte la vida por completo?

¿Surgirá el amor entre Miranda y Fernando, pese a todos los secretos que envuelven a la familia Miller?

domingo, 11 de septiembre de 2016

El rincón del escritor: Elizabeth Bermúdez nos presenta Secretos por descubrir

Lorena Beltrán es una mujer luchadora, joven y humilde, madre soltera de una niña de ocho años, Miranda.
Cuando conoce por casualidad a Alberto Miller, un hombre mayor que ella, viudo y dueño de una
prestigiosa clínica privada, entre ambos surgirá un gran amor pese a las diferencias sociales que los separan.
Años después, Miranda se ha convertido en una mujer de éxito con una vida perfecta que está a punto
de dar un giro inesperado. Un testamento, con unas cláusulas asombrosas traerán a su vida a Fernando, con quien tendrá que llevarse lo mejor posible.
Peleas, rivalidades, discusiones, pasión y deseo. ¿Cómo surgirá el amor entre tantos secretos por descubrir?






Ficha del libro






Los personajes nos hablan de la novela:

Fernando
A mis veintisiete años, me siento realizado en la vida, tengo una buena profesión, soy médico, y en un par de años, espero llegar muy lejos en mi carrera. Me gusta conseguir mis objetivos por mí mismo, sin que nadie me ayude en ello. No tengo pareja estable, hasta ahora he ido de flor en flor sin quedarme con ninguna, hasta que la conozco a ella, a una mujer de la que desconozco su nombre y no sé absolutamente nada, tan solo que cuando nos hemos besado, me ha hecho sentir lo que nunca en mi vida, sus labios y su cuerpo me persiguen durante un tiempo, pero a ella no la consigo encontrar, tan solo me quedo con unos zapatos que olvida en nuestro primer encuentro, y cuando tiempo después la vuelvo a tener frente a mí, no puedo creer que sea quién es, que la haya tenido tan cerca y tan lejos a la misma vez. Sé que Miranda es la mujer de mi vida; es guapísima, con carácter y atrevida, con ella el deseo y la pasión junto con las peleas y las rivalidades son el motor que me hacen seguir adelante con las dichosas cláusulas y condiciones que un testamento me imponen por un determinado tiempo, pero entre nosotros existen demasiados secretos por descubrir y ninguno de los dos tenemos un carácter fácil para sobrellevar la complicada situación en la que nos vemos envueltos.

***

Miranda Miller

Hasta mis ocho años me crie sin un padre, mi madre lo era todo para mí, al igual que yo para ella, luego apareció Alberto Miller en nuestras vidas, se enamoró de mi madre, y  se convirtió en un verdadero padre para mí. Me dio todo; una familia, estudios, lujos, comodidades, soy su orgullo, lo sé. Desde que lo conocí decidí ser médico como él, hoy soy cardióloga y llevo la dirección de la clínica Miller junto con mi padre, en unos años se piensa jubilar y dejarlo todo a mi cargo. Me gusta mi trabajo y mi vida, tengo en ella todo cuanto siempre desee. Pero un día, algo se rompe y me veo obligada a tomar otro rumbo. Ahí es cuando conozco a un hombre que despierta un sentimiento en mí hasta ahora desconocido, me enamoro de él sin planteármelo, sus besos me persiguen durante algún tiempo, y cuando nos volvemos a ver, resulta que estamos obligados a compartir ciertas cosas que no esperamos ninguno de los dos. Él es atractivo, inteligente, orgulloso y le encanta llevarme la contraria y ponerme al límite. Lo nuestro es complicado, no sabemos nada el uno del otro y nos rodean muchos secretos y situaciones que no podemos llegar ni a imaginar.



Una escena para abrir el apetito:

"Miranda se acercó a la barandilla y dejó que la brisa fresca de la noche acariciase su rostro. Contempló durante unos minutos el mar en calma por el que navegaban esa noche, cerró los ojos y sintió el aroma a sal. Su larga melena se ondeaba al viento, le tapaba la cara casi por completo. No se molestó en apartárselo, se quedó allí quieta, con los ojos cerrados, una mano agarrada a la barandilla y en la otra sostenía los zapatos de tacón. No era consciente de nada más que de aquella sensación de paz y libertad que en esos momentos la embargaba, se dejó llevar. 
No sabía cuánto tiempo pasó así, Miranda abrió los ojos de repente al escuchar una voz masculina que le decía con manifiesta preocupación:
—¿Se encuentra bien? —Ese hombre estaba tomándola delicadamente por el antebrazo, para hacerla volver a la realidad.
Miró a la persona que estaba justo al lado, se apartó el pelo de la cara para observarlo mejor, soltándose de la barandilla, y al hacerlo, perdió un poco el equilibrio. Él fue ágil en su movimiento, la tomó entre sus brazos impidiendo un traspié y que pudiese caer. Ambos quedaron muy cerca y se miraron a los ojos con intensidad.
Miranda se vio reflejada en unos ojos almendrados color canela con un brillo especial, y él se vio reflejado en los ojos negros más bonitos e intensos que jamás hubiese visto en su vida. Aunque, mientras ella permanecía con los ojos cerrados, él se dio el lujo de observarla al detalle. Primeramente, le llamó la atención verla sola en cubierta, y a esas horas de la madrugada, especialmente a una mujer como ella. Él no iba de etiqueta, aquella noche no acudió a la cena de gala. Llevaba unos pantalones vaqueros oscuros con una camiseta blanca. No podía dormir y decidió subir a cubierta un rato para despejarse. Y allí la encontró a ella. De haber sabido que una mujer como la que ahora mismo tenía entre los brazos estaba en la cena de gala, hubiese accedido ante la insistencia de su amigo para acudir, sin embargo él prefirió pasar una velada en la cubierta privada del camarote, junto con su familia, a la que no había visto desde hacía un año y medio.
Miranda asintió ante la pregunta del desconocido volviendo a la realidad, se quedó perdida en sus ojos por unos instantes, y este le hizo saber:
—Si no se encuentra bien, soy médico. Puedo ayudarla.
Miranda sonrió con ironía, se deshizo de su abrazo con torpeza y lo miró al detalle de arriba abajo.
Él era alto, delgado, con un buen cuerpo, sus cabellos eran castaños claro y su pelo estaba un poco alborotado por la brisa, llevaba una barba muy recortada y le mostraba una sonrisa espectacular. 
Se dijo para sí misma que era un hombre muy guapo y sexy. Le sonrió de nuevo con la mejor de sus sonrisas y le dijo sorprendida:
—¡Médico! —No pudo evitar la exclamación ante su sorpresa. 
Se quedó un segundo pensativa. 
Fernando asintió, ella parecía no creerlo.
—Quizás un médico es lo que realmente necesito en mi vida, para que me cure todas las heridas que ni yo misma puedo curar.
De repente, se lanzó a los brazos del desconocido, le rodeó el cuello con sus brazos ajustando su cuerpo al de él y le plantó un demoledor beso en los labios, sin dejarle opción. 
El hombre respondió al beso al instante. La había deseado desde que la vio allí sola de espaldas. La abrazó recorriendo su espalda con sus manos, en ningún momento dejó de tocarla mientras se besaron. Se saborearon mutuamente, exploraron sus bocas, y cuando tenían los labios casi hinchados y doloridos de su demoledor beso, se separaron y se miraron a los ojos en silencio con sus respiraciones alteradas.
Él no la soltó, la retuvo entre sus brazos, le sonrió levemente con la mejor de sus sonrisas, y Miranda tomó conciencia de lo que acababa de hacer con un completo desconocido, de repente, se soltó de su abrazo avergonzada y salió a correr dejándolo solo y desconcertado por su fugaz y repentina huida. Él trató de detenerla pero ni siquiera sabía su nombre. Miranda se perdió de su vista de inmediato y el desconocido no supo por dónde perseguirla. 
Después, sus ojos se clavaron en el lugar que la había visto por primera vez en cubierta aquella noche, junto a la barandilla, donde acababa de recibir el beso más impresionante de su vida. En ese preciso instante, se percató, al echar la vista atrás, que ella se había dejado sus zapatos, allí mismo donde se acababan de besar.
Fue hasta ellos y los recogió con una sonrisa burlona en sus labios. Su Cenicienta era de gustos caros, los zapatos eran de Prada. Se los llevó consigo y comenzó a andar hasta su camarote. Al día siguiente, pensaba buscarla por todo el barco para devolverle sus zapatos y volver a ver su bonita cara. Esa mujer le había gustado, y mucho.

El crucero terminó y no volvió a saber nada más de aquel desconocido que besaba tan bien. 
Y él, se quedó con sus zapatos de Prada." 


Desde LecturAdictiva damos las gracias a Elizabeth Bermúdez por la presentación.




domingo, 19 de junio de 2016

Secretos por descubrir, Elizabeth Bermúdez



Secretos por descubrir, Elizabeth Bermúdez

Editorial: Romantic Ediciones / 21 julio 2016 ISBN: 9788494581304 Ebook: 3,99 € Páginas: -
Género: Contemporánea
Serie: Independiente

Nota: Esta edición ya está descatalogada, en su lugar podéis encontrar ésta.


Lorena Beltrán es una mujer luchadora, joven y humilde, madre soltera de una niña de ocho años, Miranda.
Cuando conoce por casualidad a Alberto Miller, un hombre mayor que ella, viudo y dueño de una
prestigiosa clínica privada, entre ambos surgirá un gran amor pese a las diferencias sociales que los separan.
Años después, Miranda se ha convertido en una mujer de éxito con una vida perfecta que está a punto
de dar un giro inesperado. Un testamento, con unas cláusulas asombrosas traerán a su vida a Fernando, con quien tendrá que llevarse lo mejor posible.
Peleas, rivalidades, discusiones, pasión y deseo. ¿Cómo surgirá el amor entre tantos secretos por descubrir?

viernes, 8 de enero de 2016

Entrevista: Elizabeth Bermúdez




Elizabeth Bermúdez es el nombre de una onubense que nació el 10 de enero de 1982, licenciada en
Derecho y que actualmente, en su tiempo libre, se dedica a hacer lo que más le gusta; leer y escribir novelas románticas. Su gran pasión por el género nació en su adolescencia, transmitido por su madre, una gran lectora del género.









• Descríbete a ti misma como lo harías con un personaje de tu novela.
Elizabeth Bermúdez es una mujer de treinta y tres años, Licenciada en Derecho, amiga de sus amigos, que cree en los sueños y procura ver el lado positivo de las cosas, piensa que todo se hace más fácil en esta vida con una sonrisa y amabilidad, es luchadora, con carácter, muy familiar, le encanta estar con su familia y compartir grandes momentos junto a ellos, romántica, detallista, una enamorada de las playas onubenses, donde vive, y sus vicios son; leer, escribir, viajar e ir de compras.

• ¿Por qué decidiste escribir romántica? 
Soy una gran lectora del género desde mi adolescencia, aparte de una soñadora y romántica, un día surgió la loca idea de escribir mi propia novela, tras darle muchas vueltas, me puse a ello y nació Deseos del destino, una historia marcada por el destino, donde sus protagonistas experimentan un profundo amor, un odio injustificado, un reencuentro inesperado y todo ello acarreará a un chantaje para tratar de conseguir lo que el destino truncó años atrás.

• ¿Eres escritora de brújula o mapa? 
Cuando comienzo a plasmar una historia, soy una escritora de mapa, sus personajes, su trama y ciertas escenas importantes ya están trazadas, pero en determinadas situaciones, los personajes adquieren personalidad propia, y ahí soy una escritora de brújula, me dejo guiar por la imaginación e inspiración de esos momentos, hay veces que los diálogos de los personajes te guían y te ves inmersa en situaciones que no habías planteado de antemano pero que resultan muy interesantes en la historia, y por supuesto, si con la evolución de la trama creo que deben cambiar ciertas cosas que tenía pensadas anteriormente, las cambio porque lo más importante es que el escritor se sienta satisfecho con lo que ha creado.

• ¿Cuánto tiempo aproximadamente tardas en escribir una historia?
Me tomo mi tiempo en escribir una novela, creo que una historia necesita madurar, muchas revisiones, más de una visión del escritor en un tiempo prudente, en menos de ocho meses soy incapaz de tener lista una novela como a mí me gusta, con el completo convencimiento de que está finalizada y no voy a cambiar ni añadir nada más.

• ¿En quién te inspiras a la hora de crear tus personajes?
Mis personajes lo marcan la propia historia, es esta la que nace primero, y a raíz de ahí los creo. Realmente me gusta crear mis personajes sin inspirarme en nadie en concreto, tan solo me lo permito con su físico, ello ayuda más a la hora de escribir y describir la historia, pero en lo referente a sus aspectos psíquicos, la inspiración de ellos nacen en cómo me gustarían a mí, como lectora, esos personajes en esa determinada historia.

• ¿Qué es lo más divertido que te ha pasado en tu faceta como escritora? 
Pues fue muy divertido, para mí, ver las caras de todos mis amigos y familiares cuando les comuniqué que iba a publicar mi novela con Romantic Ediciones, ya que ninguno de ellos, excepto mi hermana y  mi madre, sabían que escribía novelas románticas, ni que había enviado Deseos del destino a una editorial. La noticia de su publicación fue una verdadera bomba para todos. Nunca olvidaré la cara de mi mejor amiga cuando le di la noticia; "me publican una novela romántica", ella me decía; "rebobina, ¿Tú cuándo has escrito un libro y lo has enviado a una editorial, y yo no lo sabía? ¡Lo quiero leer ya!" Nunca olvidaré las lágrimas que cayeron de sus ojos al conocer la noticia. O cuando otro día, mi mejor amigo vino a recogerme para ir a comer juntos, y justo en ese momento, recibí el contrato de mi editorial, y le dije; "Espera, no podemos irnos aún, antes tenemos que leer este contrato, eh... escribí un libro de romántica hace tiempo y por los deseos del destino me lo van a publicar". Fue muy divertido ver sus reacciones, hoy, casi un año después de todo ello, nos seguimos echando unas risas recordando esos grandes momentos.


Podéis obtener más información acerca de ella y sus libros pinchando aquí.



Desde LecturAdictiva queremos dar las gracias a la autora por esta entrevista.

lunes, 4 de enero de 2016

Elizabeth Bermúdez













Elizabeth Bermúdez es el nombre de una onubense que nació el 10 de enero de 1982, licenciada en Derecho y que actualmente, en su tiempo libre, se dedica a hacer lo que más le gusta; leer y escribir novelas románticas. Su gran pasión por el género nació en su adolescencia, transmitido por su madre, una gran lectora del género.

http://elizabethbermudez-escritora.blogspot.com.es/


TítuloSerieGéneroAñoReedición
Secretos Independiente Contemporáneo 2017
Secretos por descubrirIndependienteContemporáneo2016
Deseos del destinoIndependienteContemporáneo2015

domingo, 27 de diciembre de 2015

El rincón del escritor: Elizabeth Bermúdez nos presenta Deseos del destino

Alejandro Robles y Adriana Martorell se enamoran en el que será el mejor verano de sus vidas. El deseo mutuo que sienten los hacen querer unir sus corazones para siempre. Sin embargo, el destino se empeña en separarlos. Cinco años después, cuando sus caminos se vuelven a cruzar, ambos descubren que en sus corazones aún albergan el deseo de años atrás.
Han sucedido demasiadas cosas durante esos últimos cinco años, que ninguno de ellos espera descubrir al reencontrarse con el otro. ¿Serán capaces de superarlas y encontrar juntos su destino?








Ficha del libro



Los personajes nos hablan de la novela:

Alejandro Robles, soy un hombre que a sus veintiocho años ha pasado por muchos momentos difíciles, he conseguido llegar muy lejos pese a todo, tengo importantes empresas junto con mi tío, vivo desde hace unos años en Miami con él, desde que dejé España hace unos años como un joven humilde y sin recursos, ahora soy en un hombre muy rico y poderoso. Cuando puedo visito a mi familia en Palma de Mallorca, y ahí fue donde una noche de verano conocí a la mujer que me robó el corazón. Adriana es todo lo que un hombre puede desear; guapa, con unos impresionantes ojos verdes que quitan la respiración, un cuerpo perfecto, educada, dulce y con una luz especial en su mirada. Quedé completamente hechizado por esos maravillosos ojos  al verla por primera vez en una fiesta multitudinaria, al final de la noche me acerqué a ella y admiré su gran belleza, no pude evitarlo, fue más fuerte que yo,  y terminé besando a esa mujer sin importarme nada más. Fue el mejor beso de mi vida, traté de apartar de mi lo que comenzaba a nacer por Adriana, pero me di cuenta que era un estúpido si dejaba escapar a alguien como ella. Yo nunca había pensado en casarme, no creía en el amor ni en una familia, pero con Adriana lo deseaba, todo eso y mucho más. 
Ambos nos enamoramos como locos, pero el destino se interpuso entre nosotros, todo lo que planeamos se desvaneció, yo volví a Miami y nunca más supe de Adriana, hasta que un día, después de cinco largos años odiándola, volví a coincidir con ella en Madrid, me trató como si no nos hubiésemos conocido antes, y posteriormente descubrí algo que me hizo odiarla más de lo que ya lo había hecho durante esos años separados. Reencontrarme con Adriana no fue planeado, y mucho menos encontrarme con todos los secretos que me encontré, por ello tuve que llegar hasta el chantaje para que ella accediese a casarse conmigo, no había otra forma de recuperar su amor, yo estaba en una clara desventaja, había perdido cinco largos años y tenía que recuperarlos de algún modo ya que Adriana no estaba dispuesta a volver a tener nada conmigo.


***

Adriana Martorell, soy una mujer de veintidós años que nunca ha conocido hasta ahora al verdadero amor de su vida, estoy a punto de terminar mi carrera y vivo con mi adinerado padre en Madrid, aunque pasamos todos los veranos en nuestra maravillosa casa de Palma de Mallorca, es ahí donde conocí al hombre que me robó el corazón por completo y terminé locamente enamorada de él. La primera vez que escuché su voz grave, lo miré a sus profundos ojos negros y admiré su maravilloso cuerpo, me quedé prendada de Alejandro Robles, al principio me negué a tener  algo con él, se veía que era un hombre acostumbrado a no querer ninguna relación seria, sin embargo lo que sentíamos era más fuerte que nosotros mismos, pasamos el mejor verano de nuestras vidas, hicimos planes de futuro juntos y estábamos a punto de cumplirlos cuando el destino los truncó por completo. 

Cinco años después, me reencuentro con un hombre que tiene demasiado odio hacia mí y no lo comprendo, me besa y confunde mis sentimientos, y ante mi negativa a tener nada con Alejandro, me veo sometida a un chantaje por su parte; si no me caso con él y compartimos nuestras vidas, me arrebatará lo que más amo en ella, no tengo opción, y tengo que acceder a los planes de ese hombre que ha irrumpido en mi mundo como un huracán, desestabilizándolo por completo en todos los sentidos y haciéndome sentir muchas cosas que permanecían dormidas hasta ahora.

Una escena que abra el apetito:


Eran las doce en punto y Alejandro esperaba junto a Edu la llegada de Adriana. Estaba nervioso, paseándose de un lado a otro sin dejar de mirar el reloj. Edu sonreía al ver el estado de su amigo. 

― ¡Tranquilo! Estarán a punto de llegar, ya sabes cómo son las mujeres.

En ese preciso instante, Álex alzó la vista y vio a Adriana aparecer por la puerta. No lo podía creer. Adriana se encaminaba hacia él con paso decidido, la cabeza alta y la expresión seria. Sin embargo, no fue eso lo que llamó su atención. Le llamó la atención su vestido de novia, por  calificarlo de alguna manera. Era un vestido palabra de honor, por encima de las rodillas, ajustado a su figura. En color negro. Conjuntado con altísimas sandalias de tacón negras y la cartera del mismo color. Llevaba el pelo semirecogido y los ojos muy marcados en negro. Su mirada era felina. Estaba espectacular e inadecuada para una ceremonia civil. Alejandro sonrió para sí al ver que aquello se trataba de una venganza. Salió un paso a su encuentro, le sonrió descaradamente y  se dirigió a su oído, a modo que el juez no lo oyese.

― Espero que para mi funeral vayas de blanco.

― Iré de rojo ―lo miró con una sonrisa forzada―. De viuda alegre ―le aclaró―.

Alejandro sonrió ante su ocurrencia. Amaba a esa mujer, cuando estaba enfadada como ahora, la adoraba. Estaba más atractiva y más sexy que nunca, pensó.


La ceremonia fue breve. El juez leyó los artículos correspondientes del Código Civil, dijo unas palabras e intercambiaron los anillos que Edu sacó de su bolsillo. Adriana quedó impresionada cuando Alejandro le colocó el anillo de oro blanco y diamantes, debía costar una fortuna. Firmaron los cuatro y finalmente se pronunció el esperado “puede besar a la novia”.


Desde LecturAdictiva damos las gracias a Elizabeth Bermúdez por la presentación.