Sinfonía de silencios, Lidia Herbada
Editorial: Amazon / 31 diciembre 2013 ASIN: B00DSPV616 Ebook: 2,99€ Páginas: 168
Género: Contemporáneo
Serie: Independiente
Esta es la historia que todos soñamos vivir porque el primer amor nunca
se olvida. Laura vive en los años 90, es una joven inquieta con un
secreto inconfesable. Muchos sueños por cumplir y una inocencia que
perder. Marcos Duarte su profesor de música marcará su vida para
siempre. Al final de cada nota suena una melodía. Es el Nocturno de
Chopin, que acompañará a sus protagonistas en un viaje inolvidable.
¿Podrá el amor superar todas las barreras?
NOTA: Se ha publicado en Vergara-México en papel
Sinfonía
de silencios ha resultado ser un canto a la nostalgia, a esa edad
difícil que es la adolescencia, época de descubrimientos y sufrimientos
hacia la madurez, y a la vez el regreso al presente, a la realidad, a lo
que somos a pesar de los sueños que tuvimos.
Escrita con delicadeza y
sensibilidad, esta novelita corta (o relato largo según como se mire)
nos habla del amor, del amor a la música, del amor a las personas, de
ese primer amor que marca tu juventud y de la ausencia de este. Si algo
domina la historia es la prosa elegante utilizada para plasmar las
sensaciones, los sentimientos, el entorno y el día a día de Laura, una
adolescente algo solitaria, culta y bastante madura para su edad.
El
título es acertado, y no solo por su evocación a la música, tema
recurrente en la historia, hilo conductor, tela de araña que atrapa a la
protagonista, Laura recuerda su niñez, su amor por este arte gracias a
su profesor, él le redescubre su verdadera pasión a la vez que
establecen una relación platónica que se plantea con buen gusto y
realismo.
Lo que se nos cuenta está escrito de tal manera que parece
que el lector se encuentre ante una partitura musical, con un estilo
poético, que proporciona una cadencia que hace que la lectura sea fluida
y equilibrada.
En su interior hay dos partes bien diferenciadas, la
primera se centra en la vivencias del pasado, en ella somos testigos del
renacer de una Laura adolescente que vive a caballo entre su familia de
clase media alta un tanto desestructurada (padres divorciados, madre
ausente, padre que trabaja fuera de casa largas temporadas y tía de
épocas pasadas con mentalidad antigua), un colegio de monjas aún no
mixto, una amiga “casquivana”, un amigo de toda la vida enamorado de
ella y una época, el inicio de los años 90.
Ese entorno tan
ecléctico como peculiar fraguará su personalidad, Laura es poesía por sí
misma, es inquieta, es culta, es refinada y tiene las ideas claras.
Florece a la adolescencia con el anhelo que proporciona el primer amor,
que se vive con intensidad y dolor sobre todo cuando no es
correspondido. Esta primera parte logra meterse en el bolsillo al lector
más sensible y si encima fuiste jovenzuelo en esa época pues te toca un
pelín la fibra, la verdad.
La adolescencia de Laura es el
romanticismo del Nocturno de Chopin, son días viendo “Padres forzosos”,
son los jóvenes Tom Cruise y Rob Lowe inmortalizados en posters,
uniformes de colegio religioso, Grace Kelly, un sinfín de títulos
cinematográficos de una amante del cine cuyo gusto le aporta un toque
pedante algo encantador, son días de discoteca, carnets falsos,
canciones algo horteras, cigarrillos a escondidas, primeros besos,
cintas de casete y vhs, asignaturas de arte, Roma, sueños de futuro,
marcas de gusanitos y pastas de dientes, es esa sinfonía silenciosa con
Marcos, es ese silencio que acontece tras la pérdida del amor… son
muchas cosas…
Y luego viene la segunda parte, más pausada, menos
musical, real como la vida, Laura es una adulta un tanto infeliz que
parece descubrir lo que es querer gracias a su hija y que ha tomado
decisiones importantes en su vida por inercia.
Una mujer insatisfecha
que conserva recuerdos de juventud y a los amigos de entonces, una
mujer en la que sigue habitando en el interior esa joven soñadora que se
frustra cuando se topa con la realidad, hasta que un día el destino
hace que los sueños se cuelen en esta y vuelva a sonar en un piano
Chopin.
Sinfonía de silencios es un claro ejemplo de cómo una
idea sencilla, bien escrita y bien desarrollada, que tiene claro lo que
nos quiere contar y que no mezcla cosas sin sentido (no importa el
género de lo narrado) da como resultado una historia deliciosa, que
logra transmitir emociones, y enganchar, esa mezcla de nostalgia,
realismo, intimismo y cuento de hadas funciona.
Lo he disfrutado
mucho, y ¡qué narices! tras su lectura no he podido dejar de lado la
sensación de que lo que he leído es muy bonito.
Puntuación: 8
Vane