De repente, un verano, Robyn Carr
Editorial: Harlequin. Top Novel / Octubre 2013 ISBN: 9788468735610 Papel: 14,90€ Páginas: 360
Género: Contemporáneo
Serie: 14º Virgin River
A veces, el amor echa raíces en lugares inesperados... si se le deja crecer. Colin Riordan llegó a Virgin River para recuperarse de un espantoso accidente de helicóptero que le había dejado cicatrices por dentro y por fuera. Su familia era un apoyo maravilloso, pero era en la pintura donde hallaba verdadero consuelo para su alma atormentada. Herida en lo profesional y en lo personal por una desastrosa aventura amorosa, la publicista Jillian Matlock había alquilado una vieja casona victoriana en Virgin River. La casa tenía un huerto prometedor y Jillian quería dedicarse a cosechar algo que no fueran simples beneficios. Los dos buscaban simplificar sus vidas, no complicarlas, pero cuando Jillian encontró a Colin pintando en su jardín entre ellos surgió una atracción inmediata. Y, en Virgin River, a veces el amor era el camino más fácil de tomar...

Cada vez que cojo un libro de esta autora y especialmente de
esta serie me pregunto ¿me sentiré decepcionada esta vez? ¿Habrá perdido nivel?
Y no necesito acabar el libro para saber las respuestas a estas dos preguntas.
Y es que Virgin River no deja de sorprenderme, de emocionarme, de ilusionarme y
hacerme sentir que el verdadero amor existe.
Colin Riordan está recuperándose del accidente que sufrió pero las cosas no son
fáciles, no fue solamente el accidente que estuvo a punto de acabar con él sino
las consecuencias posteriores, su adicción a los calmantes y la depresión que
se apoderó de él. Ahora una vez ya ha superado estas dos cosas su cuerpo se va
fortaleciendo pero su mente todavía no está bien, y es que demasiadas cosas han
cambiado, su vida perfecta tal y como era se ha derrumbado, su pasión era volar
y ahora es una ilusión imposible por lo menos en su país. Mientras intenta
recuperarse física y mentalmente ha empezado a pintar, lo que en un principio
era una afición ahora lo absorbe, le hace sentirse tranquilo, y más con la paz
y la tranquilidad que se respira en Virgin River, aquel pueblecito alejado de
la mano de Dios, pero es posible que donde menos lo esperes descubras que hay
una nueva vida que merece disfrutar.
Jillian Matlock es una ejecutiva de éxito, junto a su jefe Harry, ha levantado
una de las mejores empresas de software del país, su vida es el trabajo, por él
vive y respira aunque ahora empiece a disfrutar con una relación junto a un
compañero de trabajo, pero no es oro todo lo que reluce y cuando la persona en
la que confía la traiciona haciéndole perder todo lo que amaba en su vida es
hora de tomar drásticas soluciones, y así es como acaba en aquel pequeño
pueblecito donde el año anterior pasó unos maravillosos días de vacaciones. Su mundo
se ha desmoronado, nada es como parecía, y allí, mientras cura sus heridas,
descubrirá su amor por la tierra, por la agricultura, esos conocimientos que le
fueron enseñados por su bisabuela y que ahora tanta ayuda le están brindando. Y
mientras busca su nuevo camino en la vida Colin se cruzará en su destino y lo
que empezó como una aventura con fecha de caducidad puede convertirse en... su
destino.
Como siempre que acabo un libro de Robyn Carr acabo suspirando satisfecha, con
una sonrisa en la cara y una paz interior, pero a su vez con esa sensación de
quiero otro libro de esta serie y lo quiero ya.
Estamos ante una historia de amor preciosa, dulce, tierna, llena de baches que
nos presenta la vida pero que nos habla de una nueva forma de encarar la vida
cuando lo que tenías era una vida perfecta pero la has perdido. Nos habla de
fuerza de voluntad, de tesón y valentía.
Tanto Jillian como Colin tenían unas vidas que adoraban, un trabajo que cumplía
todas sus expectativas, en dos profesiones que les exigían el cien por cien a
cada uno, él como piloto de aviones en el ejercito y ella como ejecutiva de una
importante empresa, pero por circunstancias de la vida lo han perdido, porque
ya nada puede volver a ser igual que antes, y deben plantearse qué hacer con su
vida, qué camino tomar y Virgin River, esa pequeña comunidad llena de paz y
tranquilidad donde van a pensar va a hacer que sus caminos se crucen. Allí
nacerá un amor que día a día va a ir creciendo como las pequeñas hortalizas de
Jilly, como poco a poco van surgiendo los cuadros que trazo a trazo pinta
Colin. Pero quizás son demasiados cambios y antes de atarse a esa tierra de por
vida deben saber que cada uno de ellos está haciendo lo correcto.
Un amor valiente, que sabe que lo mejor es dejar espacio a la otra persona para
que descubra por si misma que es feliz, que eso es lo que quiere y que nunca se
arrepentirá de sus decisiones. Tierna, dulce, esa relación es maravillosa y sin
grandes aspavientos te llena completamente.
Como tema secundario disfrutaremos de la historia de Denny y Jack, grandes
sorpresas no va a deparar la presencia del joven, que cada vez está mas
integrado en el pueblo, un joven maravilloso pero que deberá tomar una
importante decisión, y desde luego sigo pensando que adoro a Jack, sigue siendo
mi personaje favorito, ¿quién tuviera un Jack en su vida?
Valoración: 8.5
Rosamoni