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sábado, 28 de junio de 2014

La llamada del norte, Claire Bouvier




La llamada del norte, Claire Bouvier

Editorial: B de bolsillo / 16 septiembre 2015 ISBN: 9788490701188 Bolsillo: 6,95€ Páginas: 416
Editorial: Ediciones B / 02 julio 2014            ISBN: 9788466655347 Trade: 19,50€ Páginas: 416
Género: Histórico
Serie: Independiente

Un viaje de amor y libertad a  través de las salvajes aguas de las cataratas del Niágara. Nueva novela Landsacape de la autora de La mirada de la loba blanca (Ediciones B, 2012).

Canadá, 1875. Jaqueline, una joven de Hamburgo, nunca habría emigrado a Canadá de haber sabido lo que allí le esperaba. Alan, un viejo amigo de su padre, la acoge, pero resulta ser un hombre sin escrúpulos; especula sobre el patrimonio de la joven y quiere obligarla a convertirse en su esposa.


Jaqueline, recluida en su casa, logrará finalmente liberarse del yugo de Alan y escapar. Para ello solo contará con la ayuda de Connor, el propietario de un aserradero, quien le dará refugio no sin antes aventurarse en un paisaje fascinante en una peligrosa balsa que los conducirá a través de los Grandes Lagos hacia las cataratas del Niágara, donde vivirán una experiencia que cambiará sus vidas para siempre.

martes, 10 de septiembre de 2013

La Mirada de la loba Blanca, Claire Bouvier



La mirada de la loba blanca, Claire Bouvier


Editorial: Ediciones B / 2 octubre 2013   ISBN: 978-8466651875 Trade: 22,00 € Páginas: 448
Editorial: B de Bolsillo / 2 octubre 2013  ISBN: 9788498728835 Bolsillo:12,95 € Páginas: 448

Editorial: B de Books / 26 octubre 2012 ISBN: 9788490192634 Bolsillo:7,99 € Páginas: 448
Género: Sentimental
Serie: Sin serie



«Desde el borde de carga del carro entoldado, Marie Blumfeld miraba ensimismada al cielo donde el círculo perfecto de la luna llena flotaba sobre los oscuros abetos. Unas aves nocturnas pasaban lentas, como deslizándose, mientras un misterioso crujido acompañaba el batir uniforme de los cascos de los caballos. Es casi como antes, cuando Peter y yo nos sentábamos en la pérgola cubierta de lilas y nos contábamos cuentos, pensaba Marie con tristeza, mientras se ceñía más estrechamente la manta en torno de sus hombros… Pese a que ya tenía veinticuatro años, las antiguas historias seguían todavía vivas en ella. En el barco de vapor Marie se las había contado frecuentemente a los niños cuando se sentían atemorizados por el oleaje y el temporal. También ahora que la caravana de emigrantes se adentraba cada vez más en el interior canadiense, sus pensamientos regresaban a menudo a los héroes de su infancia. Sólo así conseguía paliar la añoranza que ardía en su alma. Pese a que en su tierra natal del norte de Alemania no había nada por lo que hubiese valido la pena quedarse, Marie echaba de menos los amplios paisajes, las colinas suavemente redondeadas y los bosques que había atravesado a pie, siempre que le había sobrado tiempo para hacerlo…»